Las obras del acueducto Monte Comán-La Horqueta avanzan a paso firme en la provincia. Para su realización, el gobierno de Mendoza invirtió 13.875.119 dólares. La concreción de este proyecto representará llegar con agua apta para bebida de ganado a miles de hectáreas ubicadas entre los departamentos de San Rafael y La Paz. «Realmente estamos muy contentos porque la obra viene avanzando muy bien, ya se hizo el reservorio y se está trabajando en la perforación. Se enterraron 10 kilómetros de cañería, donde se hicieron las pruebas hídricas correspondientes. Realmente este tipo de proyectos son los que producen los grandes impactos en la actividad», expresó Damián Carbo, director de Ganadería de la provincia de Mendoza. «Todos sabemos que las vacas necesitan pasto para vivir, pero el mismo si no viene acompañando con una buena calidad de agua no es bien aprovechado. Esto la vaca lo expresa a través de los índices de producción, principalmente en el porcentaje en el que queda preñada y el kilo de ternero que desteta. No hay que olvidarse de que el 90 % de la leche del ternero es agua, por eso hay que ofrecerle un agua de buena calidad a los animales. Para que este recurso sea óptimo debe estar en el rango entre los dos o tres gramos de sal por litro y no debe pasar nunca los 9 gramos por litro. Fuera de este margen tiene mucha salinidad y es deficitaria», aclaró. Después, remarcó la importancia de trabajar en conjunto entre el gobierno provincial y otras instituciones. «Esta es una labor que se viene haciendo de forma mancomunada con el Clúster Ganadero y la Universidad Nacional de Cuyo, que fue el organismo que determinó la calidad del agua que tenemos en la provincia de Mendoza. A través de diferentes estudios se llegó a la conclusión de que en la zona del secano el porcentaje de sal era muy alto para el desarrollo eficiente de la ganadería, casi en los límites que permite al animal sobrevivir. Por eso, es muy importante resaltar la magnitud de esta obra, que va a beneficiar cerca de 90 productores y va a cubrir 440 mil hectáreas», subrayó Carbo. «La puesta en funcionamiento de acueducto Bowen – Canalejas es una muestra de ello. Gracias a esta iniciativa, ya son más de cien los productores beneficiados. La obra está proyectada para 149 productores más, falta hacer algunas conexiones. Son proyectos de gran inversión, pero como aumenta la productividad ganadera se recupera el dinero con creces. También aumentan mucho los valores de los campos de la zona por la disponibilidad de agua de buena calidad», añadió el referente del sector. Después, estimó los plazos para que el acueducto esté terminado. «La etapa de prueba lleva bastante tiempo, al igual que poner a punto las cañerías. Hay que lograr que el agua llegue a todo lo que está proyectado, así que para que esté completado del todo estimamos un año o un año medio más. Este tipo de acueductos solo funcionan por desnivel, es un mecanismo que no lleva bombas para darle mucha presión. El mantenimiento del sistema tiene un costo bajo y ese es otro beneficio para los propios usuarios», resaltó. Al terminar el reportaje, la charla cambió de enfoque y fue consultado sobre la producción ganadera en relación a la crisis que atraviesa el país y el consumo. «Hay un déficit del poder adquisitivo en la gente que cada vez es peor. Cualquier producto que se necesita para poder vivir sale caro. En lo que respecta al valor de la carne, para los criadores el precio de la hacienda es deficitario. Se incrementaron mucho los insumos para la práctica de la ganadería, o sea que el consumidor no puede pagar la carne y el productor que hace cría de animales tampoco puede cubrir los costos. Estamos en una encrucijada muy compleja para todo lo que es la cadena productiva», cerró el director de Ganadería de Mendoza.







