La Cámara de Diputados aprobó un proyecto declarando de interés la construcción de Portezuelo del Viento. Aunque sea un paso formal, puede leerse como un importante apoyo legislativo a la represa.
La iniciativa fue impulsada por el interbloque Cambia Mendoza y se “declara de interés de la Cámara Baja la construcción de la obra Represa Hidroeléctrica Portezuelo del Viento” en el departamento de Malargüe.
Según se refiere en los fundamentos, “la presa proyectada es la mayor obra de ingeniería civil de la historia de Mendoza, y su construcción es la culminación de un sueño que nació hace más de medio siglo. Ubicada sobre el Río Grande, en el sureño departamento de Malargüe, tendrá capacidad para abastecer de energía a 130.000 usuarios, cuatro veces más de lo que genera el dique Potrerillos”.
El proyecto Portezuelo del Viento además aumentará la superficie de riego para producción agrícola y ganadera, incrementará el caudal del río Atuel y creará un nuevo polo turístico. Con una altura de 185 metros, va a ser una de las represas más grandes del planeta.
El apoyo llega justo cuando, aprovechando el cambio de gestión a nivel nacional, en La Pampa reforzaron su conocida oposición a la obra porque, según ellos, le quitaría caudal al río Colorado, que hace ya varios años viene en crisis.
Portezuelo, según los argumentos de Gobierno mendocino, está planteada para cumplir con múltiples propósitos. “Permitirá proteger la cuenca media y superior del río Colorado de crecidas intempestivas, y aumentará la garantía de riego para agricultura y ganadería en el Sur de Mendoza”.
Además de la presa, la construcción incluye una central hidroeléctrica asociada, equipada con tres turbinas Francis de 30 MW cada una, alimentada por un túnel de 700 metros de largo y 6 metros de diámetro, y una tubería forzada de 40 metros de largo. La central tendrá una potencia instalada de 210 MW, que generará a lo largo de un año una energía media de 889 GWh, suficientes para abastecer aproximadamente a 130.000 hogares.
El proyecto requiere la construcción de una línea de alta tensión hasta la ciudad de Malargüe, de unos 75 kilómetros de longitud, hasta conectar al sistema nacional de electricidad.
Para complementar las obras, el Estado reubicará a unas 200 familias que viven en Las Loicas, una pequeña localidad sobre la Ruta 145. El nuevo pueblo se ubicará en la costa sur del lago, en una región con altísimo potencial turístico que además contará con nuevas rutas.







