La fuerte crecida que se registró el fin de semana en el Río Atuel dejó múltiples consecuencias en varias zonas de San Rafael, entre ellas el Cañón del Atuel, Cuesta de los Terneros, El Nihuil, Valle Grande, entre otros.
En este marco, desde los organismos oficiales desatacaron que hace unos 20 años no se registra una creciente de tal magnitud en el cauce.
La información preliminar de los organismos de control señala que “la crecida del río Atuel fue similar a la registrada en 2006, con niveles de agua que alcanzaron casi 2 metros en las centrales hidroeléctricas”.
En aquel entonces, los caudales estimados rondaron los 500 metros cúbicos por segundo, algo más que inusual en la zona y que se habría repetido este fin de semana.

Estos datos los está cotejando la empresa Pampa Energía con mediciones adicionales para saber a ciencia cierta los datos del fenómeno registrado el fin de semana.
Para tomar como ejemplo, en épocas de alto caudal el Atuel suele traer unos 60 metros cúbicos por segundo. Solo en algunas ocasiones son 80.
El fuerte nivel de agua escurrida sumó a las tormentas que registraron unos 150 milímetros en apenas un par de horas.

La extrema situación dejó gravísimos daños en infraestructura de centrales hidroeléctricas, en los caminos y también en propiedad de visitantes que perdieron autos y pertenencias.
En medio de todo este desastre una buena noticia: casi milagrosamente no hubo que lamentar personas fallecidas.
ACTUALIDAD
Tras la tormenta los centros turísticos de Valle Grande y El Nihuil operan con total normalidad, con todos los servicios, estando transitables las vías de acceso a ambos embalses.
En cuanto al camino del Cañón del Atuel, el Gobierno provincial decidió mantenerlo cerrado hasta nuevo aviso. El trazado presenta peligros que hacen imposible su transitabilidad en el corto plazo, como la inestabilidad de los taludes sobre los que se apoya parte de la ruta y las laderas saturados de humedad, que imponen riesgo de derrumbes.







