Toda medida vinculada a la economía tiene su efecto. En nuestro país, los precios congelados han afectado de manera notable la cadena de comercialización y específicamente el rubro de almacenes minoristas y afines. Las personas que concurren a supermercados de importancia o almacenes mayoristas pueden encontrar los productos incluidos en los listados emitidos por el Gobierno nacional. Pero quienes no tienen acceso a esos centros de compras, terminan adquiriendo mercaderías en los comercios de cercanía. Por otra parte, un sinnúmero de empresas, por cuestiones de costos, concentran sus ventas en mayoristas y supermercados, y no le venden a sector almacenero. Por lo tanto, cabe preguntarse adónde acuden los almaceneros para abastecerse. Para resolver estas dudas, desde FM Vos (94.5) y Diario San Rafael entrevistamos a Fernando Savore, presidente de la Federación de Almaceneros de la provincia de Buenos Aires (FABA) y vicepresidente de la Confederación General Almacenera Nacional.
“Fuimos convocados por la Secretaría de Comercio a las reuniones donde se comenzó a tratar el tema referido a precios. Fueron cuatro. En la primera se anunció que habría un congelamiento de precios; eso fue en octubre, pero aparentemente no hubo acuerdo con los monopolios de alimentos. Y luego de eso se llegó a los precios congelados. En esa instancia, como los monopolios (grandes productores de alimentos) no nos venden, acudimos a los mayoristas, pero nos encontramos con que les tenemos que comprar a los mismos precios que ellos tienen en góndolas, por lo tanto, estamos en una situación sumamente desventajosa, ya que nuestros márgenes se ven considerablemente reducidos. Hemos documentado nuestras compras mediante las facturas y las hemos comparado con los precios de góndolas de los mayoristas, y hemos remitido esa documentación a la Secretaría de Comercio de la Nación, pero no tuvimos respuestas favorables. Es más, a la última reunión no nos convocaron, por lo tanto, nosotros no estamos dentro del programa. Durante muchos años, el ecosistema de nuestro sector estaba conformado con compras directas a las empresas. Hoy lo único que nos queda es comprar a los mayoristas. La excepción la constituyen las dos grandes marcas de gaseosas y cervezas, que sí continúan visitándonos con sus preventistas”.
Savore también acotó que “otra realidad es el crecimiento de las segundas marcas, allí competimos de mejor manera, pero es solo un paliativo. Es evidente que los sistemas de comercialización han cambiado de tal manera en los últimos dos años, que solo competimos reduciendo nuestros márgenes, y con horarios que son más convenientes para las personas”.







