En un predio de la calle Tulio Angrimán, emprendedores sanrafaelinos están desarrollando un cultivo experimental de “ricino”.
La iniciativa comenzó en noviembre con apoyo de la Incubadora de Empresas Génesis y hoy se pueden ver las plantas con una altura considerable. De las mismas se obtiene una semilla para la elaboración de diferentes productos.
En este marco, en las últimas horas se realizó una importante visita por parte de la responsable de la Región Cuyo del Instituto Nacional de Semillas, Emilia Cirico, quien estuvo de visita en la plantación que impulsa el productor local Raúl Moreno.
Hay que destacar que la labor del INASE tiene como objetivo promover una eficiente actividad de producción y comercialización de semillas, asegurar al productor agrario la identidad y calidad de la simiente que adquiere y proteger la propiedad de las creaciones fitogenéticas.
El cultivo experimental en San Rafael está llegando a su primer año de vida y se trata de una apuesta más que interesante, ya que del arbusto del ricino se pueden extraer diferentes compuestos, entre ellos el aceite de ricino, que es utilizable en la industria de los cosméticos y 100% utilizable para la producción de biocombustible.
Un dato importante es que el ricino tiene un mercado internacional creciente y se puede utilizar con fines medicinales, de cosmética, sustitución de petróleo en plástico, lubricantes, entre otros.







