Por Enrique Mario Barrera | La presencia del insecto lentamente sigue expandiéndose por San Rafael y en cada zona que aparece causa preocupación por supuesto. Desde el año 2023 se constató el ingreso de la Chinche del Arce (Boisea trivittata) en la Provincia de Mendoza y desde ese momento se comenzó a estudiar su comportamiento y como combatirla.
En todo este tiempo se logró un importante documento de divulgación por parte del gobierno provincial gracias al aporte de técnicos y directivos de diversas instituciones como Iscamen, Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, Ministerio de Energía y Ambiente, entre otros y con el acompañamiento de la UNC y Universidad de Mendoza.
Debido al dinámico comercio global y por medio del transporte de mercaderías se produce el traslado voluntario o involuntario de flora y fauna, en este caso la chinche llegó a nuestro territorio y es por eso que al llegar a un nuevo destino, estas especies no tienen enemigos naturales o controladores biológicos que limiten su población y logran establecerse.
Lo primero que se informa es que es un insecto que no genera un riesgo en sí. Hasta el momento no se lo considera una plaga forestal o agrícola; además, no representa un riesgo para las personas. En cuanto al ambiente, la chinche no se alimenta de cultivos agrícolas o de valor ni daña significativamente las plantas hospedantes. No se sugiere combatirla con insecticidas en forma indiscriminada puesto que ese proceder podría ser un riesgo para la salud, perjudicar a la fauna benéfica y la calidad ambiental.
Durante los meses cálidos, los adultos y ninfas se alimentan de semillas de arce o fresnos, especies que actúan como hospedantes. En otoño, con la caída de la temperatura, los adultos migran en busca de refugios protegidos del frío, como grietas, hendijas o espacios interiores de viviendas y construcciones; durante ese período, permanecen en estado de latencia, sin alimentarse, para reactivarse en primavera y completar su ciclo biológico. Se sugiere tener las veredas limpias y despejadas en complementación con las tareas de higiene urbana por parte de los municipios.
Durante los períodos de bajas temperaturas, el insecto buscará refugios cálidos para sobrevivir por eso se aconseja sellar grietas, colocar telas mosquiteras y cualquier otro elemento que impida el ingreso de insectos al hogar.
El insecto adulto llega a medir 1,3 cms en promedio de cuerpo alargado y ovalado, poseen tres líneas rojas que se extienden a lo largo del protórax, una de cada lado y otra en el centro, la mitad basal de las alas anteriores son de color rojo a diferencia de la mitad apical que es negra al igual que las alas posteriores y las patas. Se diferencia de la vinchuca por ser ésta de mayor longitud, 3 cms, cuando es adulta.
Es importante que los municipios o instituciones que tengan jurisdicción del arbolado realicen poda invernal de ejemplares hembra de arce antes o durante el período de colonización y reproducción, esta intervención reduce significativamente la producción de semillas en primavera, lo cual disminuye el atractivo del hospedero para el insecto, equiparando su valor biológico al de los árboles machos que naturalmente no producen semillas.
En resumen, la chinche del arce detectada en Mendoza desde 2023 es un insecto inofensivo para humanos, mascotas y plantas, que se alimenta principalmente de semillas del arce (Acer negundo); aunque molesta por agruparse en casas durante el frío, no transmite enfermedades ni es una plaga agrícola. Material de divulgación del Gobierno de Mendoza.







