Mailín es estudiante de IRIS y necesita reemplazar la silla que utiliza para movilizarse porque le quedó chica y presenta un importante deterioro.
La comunidad sanrafaelina vuelve a ser convocada para conformar una red solidaria, esta vez alrededor de Mailín, una niña de 11 años que estudia en IRIS y realiza terapias de rehabilitación en el instituto. Debido a su crecimiento y al desgaste producido por años de utilización, necesita reemplazar su actual silla de ruedas.
Lorena Martínez, directora de IRIS, explicó a Diario San Rafael y FM Vos (94.5) que la silla constituye una herramienta fundamental en la vida cotidiana de la pequeña. “Mailín viene con una silla de ruedas desde hace bastante tiempo. Obviamente, por sus condiciones, Mailín va creciendo, tiene huesitos de cristal, entonces la silla de ruedas, aparte de quedar chica, está como deteriorada”, señaló.
La institución viene realizando tareas de mantenimiento para prolongar su utilización, pero el paso del tiempo hizo que esas soluciones ya resulten insuficientes. “Mailín es su medio de movilidad, es la herramienta que utiliza”, remarcó Martínez.
Frente a esta situación, desde IRIS decidieron hacer pública la necesidad con la esperanza de encontrar en San Rafael o la región una silla que actualmente no esté siendo utilizada y pueda resultar adecuada. El objetivo inicial no pasa por una colecta para comprar una nueva, sino aprovechar equipamiento disponible que pueda ser cedido, prestado o entregado temporalmente.
“La idea no es largar una campaña de donación, que estamos juntando dinero para comprarle la silla de ruedas. Entendemos que hay lugares que pueden llegar a tener este estilo de silla de ruedas, que es una silla pediátrica, autopropulsada”, explicó la directora.
No cualquier modelo resulta apropiado. Las características y dimensiones son importantes porque Mailín posee capacidad para movilizarse por sí misma utilizando sus brazos y manos. Preservar esa autonomía es uno de los principales aspectos que se tendrán en cuenta antes de aceptar una alternativa.
“Ella puede desplazarse por medios propios, utiliza sus manitos para poder desplazarse, entonces hay ciertos requerimientos en altura para que no pierda esa función, porque es sumamente vital que ella lo pueda hacer por medios propios”, destacó Martínez.
Mariana Reche, kinesióloga que acompaña a Mailín, participa de la búsqueda y podrá evaluar las sillas que sean ofrecidas. Incluso ya apareció una posibilidad, aunque se trata de un modelo que no sería pediátrico y deberán analizar si puede adaptarse correctamente.
Los interesados en colaborar o aportar información pueden comunicarse con IRIS al teléfono fijo 02604422858 o al celular 2604618953.

Gestiones ante Incluir Salud y una necesidad cada vez más urgente
Mientras buscan una solución a través de la comunidad, la institución continúa realizando las gestiones correspondientes para que Mailín pueda acceder a una silla nueva. La niña no posee obra social y cuenta con Incluir Salud, pero el trámite lleva varios meses sin que hasta el momento hayan conseguido el elemento requerido.
“Incluir Salud se nos está haciendo bastante difícil”, reconoció Martínez, quien explicó que precisamente el deterioro que presenta la silla actual llevó a intensificar la búsqueda de una alternativa.
En paralelo, están esperando un presupuesto de una ortopedia de Mendoza especializada en este tipo de equipamiento. De acuerdo con las referencias con las que cuentan actualmente, una silla con las características necesarias podría ubicarse entre los $800.000 y $1.000.000.
“Puede tener alguien en algún lugar que no la esté utilizando y que nosotros podamos ver de qué manera acceder a esa silla para Mailín, mientras tanto nosotros sigamos el camino que estamos haciendo desde hace varios meses con Incluir Salud”, sostuvo.
La posibilidad de afrontar directamente la compra resulta compleja para la familia, por lo que cualquier colaboración o información que permita encontrar una solución será recibida por la institución. “La comunidad, quien tenga un contacto, quien nos pueda facilitar alguna sugerencia al respecto, bienvenido sea”, expresó Martínez.
La directora contó además que Mailín sigue de cerca la iniciativa y espera con entusiasmo que pueda aparecer una respuesta. “Mailín va a estar sumamente feliz, ella está muy emocionada con su campaña”, comentó, al tiempo que destacó el acompañamiento permanente de su tía Jimena Martínez y de toda la familia.
La expectativa de IRIS se apoya también en experiencias anteriores que demostraron que este tipo de redes puede dar resultados. Martínez recordó que en otra oportunidad necesitaban un bipedestador infantil para el área de rehabilitación y, gracias a la difusión y los contactos generados, apareció una familia de Bowen que tenía uno que ya no utilizaba.
“Logramos hacer ese nexo y pudimos tener un bipedestador, más que necesario, en la parte de rehabilitación para los chicos”, recordó.
Ese antecedente sintetiza lo que ahora esperan conseguir para Mailín: localizar un elemento que quizá haya dejado de utilizarse en algún hogar o institución, pero que pueda convertirse en una herramienta fundamental para otra persona. “Esa es la red que nosotros siempre tratamos de buscar”, destacó Martínez.


