Con muchos comerciantes, pymes y emprendedores en general al borde de la ruina por las consecuencias del cierre forzado de negocios y el arrastre de la crisis económica, en muchas ciudades del país creció esta semana el reclamo para que los políticos se bajen sus sueldos, pedido expresado incluso con cacerolazos.
El gasto político en Argentina excede al de muchos otros países y en estos años de ajuste general para los ciudadanos a raíz de la inflación y del desmedido aumento de tarifas (que nunca se retrotrajeron), el sistema político tampoco reaccionó a tono.
En estos días, por los efectos devastadores de la pandemia y la ayuda estatal a solo algunos sectores y con ciertas condiciones (tasa del 24% para pagar sueldos, por ejemplo), ese reclamo revivió.
Consultado al respecto, Andrés Lombardi, presidente de la Cámara de Diputados de Mendoza, opinó que “el sector político es unsector más de la sociedad, muchos hacen el esfuerzo a diario, aquellos que viven de sus jornales diarios, hay microempresarios, monotributistas que también están haciendo este esfuerzo enorme y los políticos también lo deben hacer”.
El legislador recordó que en Mendoza el Gobernador ya dio ese paso decretando que nadie cobre más de 50 mil pesos. “En Mendoza se avanzó rápidamente en esto y los sueldos se redujeron a partir del decreto del gobernador Rodolfo Suarez y tuvimos una baja de un 75 por ciento”.
Agregó que “el sector político no puedeestar ajeno a la realidad y tiene que dar estos gestos, las consecuencias de esta crisis van a llevar mucho tiempo”.







