La Justicia mendocina no atraviesa por su mejor momento. Lejos de eso, está inmersa en una disputa de poder interno, con peleas sin disimulo entre ministros de la Corte, investigaciones sospechadas de parcialidad, designaciones cuestionadas de jueces y fiscales, y una aparente permeabilidad ante la mínima presión política.
Para darle un lavado de cara, la digitalización del Poder Judicial, impulsada como eje central de la gestión de Dalmiro Garay al frente del máximo tribunal, es mostrada como una de las herramientas clave para reflejar el acceso de la Justicia. Es decir: la posibilidad de poder consultar cualquier instancia sin moverte de tu casa y con una conexión a Internet como único requisito.
El flamante lanzamiento del portal de restitución de bienes secuestrados durante 2025-2026 va por ese lado, aunque con algunas fallas burocráticas. Si bien el sitio está diseñado para que cualquier ciudadano pueda identificar objetos robados desde su celular, el sistema muestra ciertas grietas.
Bicicletas con dueño conocido y GPS activo
El caso más evidente de esta desincronización administrativa se encuentra en la categoría de “bicicletas”.
El buscador público exhibe cuatro unidades (identificadas como BT385, BT003, BT293 y BT501) que el propio sistema describe explícitamente como “pertenecientes a biciTRAN”.
El “biciTran” es parte integral del sistema de transporte público en Mendoza. Sus unidades cuentan GPS y comunicación 4G para su monitoreo y seguimiento permanente. No es muy difícil ubicarlas en caso de que alguien se las robe. Y, en todo caso, si logra romper el sistema de cada rodado, identificar al dueño es más que una obviedad.
Pues la Justicia las ha incluido en una base de datos de “objetos por identificar”. Para eso, hace falta un oficio, un trámite presencial, orden de entrega y toda la burocracia judicial que, desde el Ejecutivo, han buscado combatir con reforma tras reforma.
Hasta la publicación de la foto con las bicicletas parece una ridiculez.
Evidencia judicial en la “vidriera digital”
Bucear por la nueva plataforma es una experiencia entretenida; sobre todo, para ver qué se puede encontrar ahí adentro. Está segmentada por características de los objetos y por circunscripción judicial.
Motores, teléfonos, aires acondicionados, computadores, bicicletas. Hay de todo. Es cuestión de entrar y escudriñar un rato.
La incógnita es quién controla los elementos que quedan en exposición. Dentro del material en vidriera aparece evidencia que, si bien forma parte de un secuestro judicial, no son consecuencia de robos, sino de allanamientos hechos. Son pruebas, no objetos robados, y de ese modo se pone en peligro la cadena de custodia de investigaciones criminales activas. Por caso, se puede encontrar un disco rígido resguardado en un sobre de papel madera con el precinto oficial de la Policía de Mendoza.
Esta unidad de almacenamiento está relacionada con el secuestro N° 309435, bajo la órbita de la Fiscalía de Instrucción N° 7 de Las Heras.
La inclusión de evidencia ya rotulada y vinculada a un expediente específico aparece sin filtro en un catálogo de acceso libre. Y siembra la duda sobre si en el sitio hay carencia de criterio humano para tamizar información, exceso de inteligencia artificial o si solo se trata de una buena campaña de marketing.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/bicicletas-con-gps-y-evidencias-precintadas-el-catalogo-digital-de-la-justicia-mendocina/







