Con un claro enfoque en la optimización de recursos y la inclusión social, la Dirección General de Escuelas (DGE) de la zona Sur ha puesto en marcha un innovador programa. La iniciativa, que recicla bicicletas decomisadas por la justicia, busca facilitar el acceso a la educación para estudiantes con dificultades de transporte. María José Sanz, delegada en Zona Sur del Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y DGE, resaltó que el proyecto es un paso más en la creación de un círculo virtuoso que beneficia a la comunidad.
«El proyecto de las bicicletas se originó en una idea anterior para dar respuesta a la demanda de mobiliario escolar. Con un equipo de reparadores, la DGE recuperó y distribuyó más de 1.200 sillas y 300 bancos a escuelas de la zona. A partir de esa experiencia, nos reunimos con autoridades del Poder Judicial», explicó Sanz a FM Vos 94.5.
Precisamente, fue en el depósito judicial que Sanz descubrió una gran cantidad de bicicletas decomisadas que no habían sido reclamadas. Ante la oportunidad, solicitaron y recibieron 100 bicicletas. La reparación de estas estuvo a cargo de un equipo de cuatro celadores, quienes recibieron un pago extra para dedicarse a la tarea durante tres meses. «La verdad que las han dejado hermosas. Quedaron como nuevas. Estamos muy entusiasmados», expresó con un alto grado de conformidad por lo hecho.
Un esfuerzo colaborativo con fines educativos
Las bicicletas serán entregadas a las escuelas que lo necesitan y las directoras ya han determinado a qué familias serán destinadas. La entrega se realizará bajo la figura de comodato, lo que implica que las familias recibirán una documentación legal que ampara la tenencia del rodado. «Hemos tratado, hemos cubierto todos los aspectos de arreglo, pero también los aspectos legales para que la persona o la familia que la reciba pueda responder. El acuerdo establece que la bicicleta será utilizada principalmente para el uso educativo del estudiante», explicó la delegada.
La buena noticia es que la iniciativa continuará, y Sanz ya se prepara para solicitar una nueva tanda de bicicletas al Poder Judicial. Además, el taller ha asumido un nuevo y ambicioso proyecto: la fabricación de muebles para el edificio propio de la Escuela Nº 2-026 Nuestra Señora de Luján de Ortofonía y Sordos, lo que evitará un gasto mayor al Estado.

Un círculo virtuoso para la reintegración social
Finalmente, la delegada destacó que la DGE tiene un convenio con el CCT del Penal de San Rafael para que personas privadas de libertad reparen mobiliario. La funcionaria ve en la iniciativa de las bicicletas una oportunidad para extender esta colaboración y crear un círculo virtuoso. «Me parece que tenemos que empezar a buscar formas de reconvertir la mirada que tenemos de la educación o de la reinserción de las personas que están privadas de la libertad. Esta clase de proyecto va generando un círculo virtuoso», concluyó.







