En los últimos días autoridades de Mendoza junto al Municipio de Malargue y la Cámara de Comercio de dicho departamento realizaron una visita a la zona de Las Loicas con el objetivo de planificar un proyecto que permita al Paso Pehuenche convertirse en un “corredor comercial”.
Hoy las limitaciones son significativas, pero se busca generar la infraestructura necesaria para que el cruce pueda adaptarse a las necesidades de la carga pesada y generar un nuevo camino para cruzar mercancías entre Mendoza y Chile.
Hay que recordar que actualmente por el Pehuenche, además de autos y colectivos, pueden pasar camiones en lastre y con cargas peligrosas.
El gran objetivo es que se pueda aprovechar todo su potencial y se permita la circulación de otras cargas, especialmente en primavera, verano y otoño que son los meses que el cruce binacional suele mantenerse abierto.
No solo se trata de descongestionar el paso Los Libertadores sino también potenciar el comercio y desarrollo del sur de Mendoza.
Algunas de las necesidades hablan de una báscula para controlar cargas y un puerto seco, como dos pasos fundamentales para empezar a pensar en el desarrollo comercial del paso fronterizo.
Hay que destacar es que una de las posibilidades para empezar a trabajar es “canalizar” cargas por el Puerto Seco que funciona en el parque industrial de San Rafael y que hace poco tiempo logró su habilitación definitiva.
Se trata de una consideración que puede ser un puntapié inicial para tratar de lograr el sueño de un Paso Pehuenche no solo con finalidades turísticas sino también con desarrollo comercial.







