Días atrás se llevó a cabo una importante reunión en la legislatura provincial con autoridades del Comité Directivo de la Asociación Latinoamericana de la Papa para dar tratamiento al proyecto por el cual se busca prohibir la siembra de papa genéticamente modificada en el área protegida para la producción de “semilla de papa” en Malargue y El Sosneado.
El proyecto cuenta con media sanción del Senado y apunta a prohibir la introducción de organismos genéticamente modificados para la producción agropecuaria de papa semilla fiscalizada, especialmente de la categoría transgénica STP-Ticar.
El objetivo es designar al ISCAMEN como organismo de aplicación para practicar inspecciones, recolectar muestras, intervenir y/o decomisar, aplicar multas, como así también reglamentar toda la práctica agrícola que pueda poner en peligro la sanidad del área.
“Esta variedad de papa modificada genéticamente, no es de necesidad en la zona de Malargüe, ya que por sus condiciones ambientales, es capaz de producir papas de alta calidad, sin incidencia del virus, que es inoculado en las papas modificadas genéticamente”, destaca la propuesta.
Por otra parte sostiene que “los mercados internacionales que ven la zona con un gran prestigio por la calidad de su producción de papas, veían con malos ojos la introducción de estos organismos”, y agregó que “la intención de este proyecto es cuidar esta zona, esta reserva; y evitar la potencial perdida de mercados internacionales”.
Po su parte, el ingeniero Jaime Ortego, expresó que “la razón principal sería que el hecho de que no es necesario y que se estaría menoscabando la cualidad de la zona para producir papas sin virus”. “La variedad producida en la zona, es igual a la spunta a la vista, pero es resistente al virus”, agregó.
En la misma línea, Fabián Calero subrayó que “en Malargüe ya no hay más cultivo de papa transgénica, en la actualidad hay 20 hectáreas en San Carlos”.
LA ZONA PRODUCTIVA
Los espacios productivos en cuestión están en valles cordilleranos de los Andes con altitudes superiores a los 1.400 metros sobre el nivel del mar.
Esta característica, sumada a las grandes distancias que lo separan de otras áreas cultivadas y a la baja presencia de patógenos, hacen de esta región un lugar con condiciones agroecológicas especiales para la producción de tubérculos de papa destinados a la siembra de cualquier otro tipo de propágalos vegetales de alta sanidad.
Por las características agroecológicas de Malargüe y El Sosneado se dificulta el ingreso, la instalación y la difusión de plagas de la papa y otros vegetales. En la actualidad, la incidencia y presencia de los organismos nocivos es tan baja que se ha podido prescindir de la utilización de biocidas en el cultivo de papa, situación que se la considera excepcional a nivel mundial y lo que la transforma en un área con recursos excepcionales para la producción.







