Días atrás nuestro diario daba cuenta de una nueva propuesta para recuperar el proyecto del acueducto entre El Tigre y Bowen, una iniciativa que ya tiene varias décadas y nunca se pudo concretar, pese a que sería beneficioso tanto para la generación hidroeléctrica como para el abastecimiento de agua potable a cientos y cientos de personas. Ahora se busca lograr que la obra sea considerada e ingrese a presupuestos, ya sea nacionales o provinciales.
El acueducto tiene como primera premisa proveer agua libre de contaminantes a poblaciones de San Rafael y Alvear, aunque también servirá para la generación de energía eléctrica, mediante la instalación de centrales hidroeléctricas.
El área del Complejo de Sierra Pintada se encuentra atravesada por el Arroyo El Tigre, cuyo curso de agua tiene un caudal normal aproximado de 0,16 m3/s y fuertes avenidas estivales que pueden alcanzar los 800 m3/s. De acuerdo a estudios hidrológicos e hidrogeológicos realizados, la totalidad de la infraestructura del Complejo Minero Fabril del Yacimiento se ubica en la cuenca de este arroyo, que ha sido desviado para dar lugar a las operaciones mineras. Incluso el movimiento general del flujo subterráneo mantiene un sentido de drenaje hacia El Tigre, aguas abajo de las instalaciones.
Este arroyo vuelca sus aguas al Río Diamante, a 5 km del complejo minero, a partir del cual se abastece de agua San Rafael y otros asentamientos poblacionales, tanto para consumo humano como para riego en un área de unas 65.400 hectáreas. La relación existente entre el Río Diamante y el principal asentamiento del departamento de San Rafael es directa. La cuenca abastece de agua a los habitantes de la zona de San Rafael, y a los numerosos establecimientos agropecuarios.
La obra ideada originalmente en la década de los 60 por los ingenieros Huerta y Liceno, contempla el transporte de agua en un acueducto entre El Tigre y la estación de tratamiento de aguas de Los Filtros. Pasaría sobre el yacimiento de Sierra Pintada, el agua iría entubada (evitando la posible contaminación radioactiva) y permitiría instalar cerca de diez micros turbinas para producir 10 megavatios de energía.
De concretarse, la obra completa (hasta el vecino departamento) permitiría extender las redes de agua potable y suministrar agua a temperatura ideal y aislada de contaminantes. Además, las micro turbinas serían una alternativa para generar electricidad.
“Actualmente la falta de esta obra de entubamiento del agua pone en juego el derecho a la salud y el deterioro de uno de los recursos naturales más escasos de nuestra provincia, por lo que desde la Específica de Desarrollo Regional de la Cámara de Comercio se han dispuesto una serie de acciones para poner nuevamente en escena esta beneficiosa obra para el Sur provincial”, explican desde la entidad sobre la importancia de esta obra.
Hay que destacar que en la década del 80 se dejó previsto un trabajo para poner la primera turbina y construir el acueducto, pero nunca se avanzó.
“Con el acueducto se ahorra tratamiento del agua potable, mantenimiento de bombas, consumo eléctrico”, indican, y explican que hay una pendiente de 165 metros desde la presa hasta la planta, lo que genera una “oportunidad perdida de generación”.







