En una jornada impulsada por la Dirección General de Escuelas y el Ministerio de Seguridad, celadores y serenos fueron capacitados para actuar en emergencias y prevenir delitos en los edificios escolares.
La Delegada de la Regional Sur de la Dirección General de Escuelas, María José Sanz, lideró un importante encuentro en San Rafael con un objetivo claro: fortalecer la capacidad de celadores y serenos para actuar ante situaciones críticas. Este esfuerzo busca preservar no solo el patrimonio escolar, sino también garantizar la seguridad de la comunidad educativa y la continuidad de las clases.
Sanz destacó que la iniciativa surgió del trabajo conjunto con la Policía de Mendoza, quienes aportaron su conocimiento para abordar los desafíos que enfrentan estos trabajadores. “El lunes hicimos un convenio de palabras, porque acá no hace falta firmar nada. Nos juntamos con el Ministerio de Seguridad para trabajar en el cuidado del patrimonio escolar, que es también el patrimonio del Estado Provincial”, expresó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Durante la capacitación, se abordaron diversos escenarios, desde intentos de robo y actos vandálicos, hasta emergencias naturales como sismos y tormentas. Según Sanz, era crucial que los serenos, quienes suelen estar solos durante sus turnos nocturnos, supieran cómo proceder. “Ellos son los responsables del cuidado de las escuelas. Deben estar preparados para actuar en situaciones no deseadas, que pueden ir desde un intento de robo hasta un temblor. Saber qué hacer en esos momentos es fundamental”, explicó.
La jornada contó con la participación del comisario Fernando Ludueña, a cargo de la Secretaría Departamental de San Rafael, y de la comisario Gabriela Melzi, responsable del Centro Estratégico Operacional (CEO). Ambos fueron los encargados de brindar las herramientas prácticas y teóricas necesarias para que los celadores y serenos afronten los retos de su labor diaria.
Una tarea que trasciende la rutina
Sanz aprovechó la oportunidad para poner en valor el trabajo de los celadores. “El celador es una pieza fundamental en el sistema educativo. No solo mantienen los edificios en condiciones óptimas, sino que muchas veces su rápida actuación evita que tengamos que suspender clases”, afirmó.
En sus palabras, el compromiso y la habilidad de los celadores son determinantes. “Si una bomba no funciona y no hay baños en condiciones, nos vemos obligados a suspender las clases. Pero si tenemos un celador habilidoso que logra reparar el problema rápidamente, se evita interrumpir el servicio educativo. Esto demuestra que su tarea va mucho más allá de la limpieza diaria”, agregó.
Asimismo, destacó que el 90% de las escuelas cuentan con serenos y el restante 10% tiene casas habitación, lo que asegura la protección de los edificios escolares.
La interacción entre la Policía y el personal escolar fue clave en esta capacitación. Los comisarios Ludueña y Melzi explicaron los procedimientos básicos de seguridad, desde el reconocimiento de posibles amenazas hasta la coordinación con las autoridades policiales.
“Los comisarios fueron muy claros en sus exposiciones. Les explicaron a los serenos cómo prevenir delitos, cómo cuidar su integridad personal y cómo funcionan las herramientas tecnológicas como la georreferenciación del CEO. Esto fue una novedad para muchos, incluso para mí. Saber que la Policía puede localizar un teléfono en tiempo real si no se corta la llamada es algo muy útil”, aseguró Sanz.
La capacitación también incluyó espacio para preguntas y reflexiones por parte de los participantes, lo que permitió abordar dudas específicas. “El sereno que está solo en la noche cuidando un edificio tiene muchas inquietudes sobre cómo proceder en ciertas situaciones, como si alguien comienza a arrojar piedras. Los comisarios les detallaron los pasos a seguir y dejaron claro cómo coordinarse con la Policía”, comentó.
Sanz valoró enormemente la disposición de la Policía de Mendoza para colaborar en esta iniciativa. “Fue una jornada muy provechosa. Estoy muy agradecida por su apoyo y por habernos dado esta posibilidad de capacitar a nuestro personal. Esto refuerza la seguridad de nuestros edificios escolares y, por ende, de toda la comunidad educativa”, concluyó.







