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Chavela, la mujer que carnea por la mañana y en la tarde aprende a leer y escribir

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Celva Esther Ojeda (tal como figura en su DNI) tiene 65 años vive en La Menta, un paraje que se ubica en el límite con Santa Rosa y a unos 20 kilómetros de la villa cabecera de La Paz. Chavela, como todos la conocen, nunca tuvo la posibilidad de pisar una escuela para estudiar debido a que siempre estuvo abocada a las labores del campo y a su familia.

Hoy, ya con la vida de sus cuatro hijos resuelta, la mujer carnea animales por la mañana y decidió que durante las tardes se dedicará a estudiar. Y se anotó en el CEBJA 3-056 de La Paz. Su necesidad por aprender a leer y escribir, algo que nunca pudo lograr, fue su gran motivación.

Siempre trabajé con mis padres y hermanos, por lo que nunca supe lo que era estudiar, estuve en el campo y no salí de esa vida. Mi manera de sumar y restar era con palitos y así fui manejándome en la vida“, contó Chavela.

Pasaron muchos años y la mujer se decidió a cumplir sueños. Uno de ellos era estudiar.

Mucha gente me dijo que ya estaba grande para estudiar, que para qué quería hacerlo ahora. Otros, me apoyaron y yo siempre digo que mientras el cuerpo me responda seguiré viniendo a la escuela“, comentó.

Como le ocurre a muchos, Chavela mostró una fuerte inclinación por una asignatura en especial. No todas le gustan de la misma manera, pero Matemáticas se ha transformado en su predilecta.

No sabía contar. Mi manera de entender los números o la plata era armando ataditos de a diez y así me manejaba en todos los ámbitos donde me movía. Hoy eso quedó atrás y ya sé el significado de los números, ahora razono de un modo diferente“, comentó entre risas.

Chavela no sabía contar, para sacar las cuentas contaba con ataditos de a diez.

La materia que menos le agrada es Lengua, por la complejidad de las letras. Pero también reconoce que realmente no sabía cómo agarrar un lápiz. “No es una cuestión fácil, menos a los 65 años, pero mientras la salud me lo permita acá seguiré“, dijo.

Un dato que no es menor es que Chavela no estudia sola, sino que su hermana mayor también tomó la decisión de escolarizarse.

Lejos de conformarse con tener sólo estudios primarios, la mujer sueña con continuar con el secundario. “Son oportunidades que la vida me pone y hay que aprovecharlas“, manifestó.

La vida fuera de la escuela

Los motivos por los que Chavela y sus hermanos no pudieron aprender a leer y escribir de chicos tiene que ver porque su vida siempre estuvo ligada a las labores del campo.

Luego, ya cuando se casó, se ocupó de la crianza de sus hijos, pero jamás dejó de trabajar. En la actualidad, la mujer se levanta a las 4, desayuna y así comienza sus días carneando chivos en su casa.

La mirada de la directora

Verónica López es la directora del establecimiento, trabaja en Educación de Adultos desde el 2004 y advierte que “cada historia de superación personal la llena de emoción y  motivación“.

En general, los estudiantes que llegan a nuestras instituciones lo hacen con una historia previa, signada por diferentes dificultades que le impidieron completar su escolaridad, como la distancia, la necesidad de trabajar a temprana edad o conflictos familiares“, explicó la docente.

Chavela y su hermana junto a la directora, Verónica López.

La historia de Chavela es uno de esos casos y, desde que llegó a la escuela conmovió al cuerpo de docentes y directivos.

Su determinación y esfuerzo me hicieron sentir la responsabilidad que tenemos nosotros como educadores. Con cada gesto, acción y palabra, tenemos el poder de cambiar la historia de una persona, y esto es especialmente significativo en la educación de adultos“, expresó López.

Estos estudiantes suelen enfrentar numerosos desafíos, tanto académicos como personales, lo que hace que sus logros sean aún más trascendentales.

Cuando concretan sus objetivos la satisfacción que siento es inmensa. Verlos alcanzar estas metas, superar obstáculos y crecer tanto a nivel académico como personal, me reafirma en mi vocación y me inspira“, agregó la docente.

Fuente y fotos: Gentileza El Sol

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