La nueva controversia bilateral se originó a partir de una medida del Gobierno chileno relativa a sus espacios marítimos adoptada el pasado 23 de agosto, una actualización de la Carta Náutica N°8 que delimita sus límites.
El Ejecutivo argentino acusó a Chile de “vocación expansiva” y aseguró que esa medida supone “un avance inusitado” que pretende proyectar la plataforma continental al este del meridiano 67º 16′ 0.
El canciller argentino, Felipe Solá, afirmó que esta proyección coincide con el Tratado de Paz y Amistad celebrado entre ambos países en 1984.
“Estamos ejerciendo nuestros legítimos derechos, como una política de Estado que la hemos conversado con todos los expresidentes y en plena conformidad con el derecho internacional”, concluyó Piñera.







