Con fe, agradecimientos y pedidos por las necesidades de cada familia, cientos de sanrafaelinos participaron de la tradicional peregrinación en honor a San Cayetano, una de las expresiones religiosas populares más arraigadas de la comunidad.
La celebración se realizó este viernes 7 de agosto y volvió a tener como principales pedidos “paz, pan y trabajo”, tres palabras que acompañaron el caminar de los fieles por las calles de San Rafael.

La procesión comenzó en la intersección de avenida Rivadavia y Rawson, desde donde numerosos vecinos emprendieron el recorrido llevando imágenes del santo, agradecimientos e intenciones personales y familiares. El obispo, Monseñor Marcelo Mazzitelli, acompañó a los peregrinos y posteriormente presidió la Santa Misa.
Más allá de la peregrinación, fue constante el movimiento de personas que se acercaron a la capilla de San Cayetano (Rawson 2505) durante toda la jornada.
PEDIR POR TRABAJO Y TAMBIÉN AGRADECER POR TENERLO
Como ocurre cada año, el trabajo y el pan de cada día estuvieron entre las principales intenciones. Los pedidos no fueron solamente personales: padres, madres y abuelos rezaron por el presente y el futuro laboral de sus hijos y nietos.

Pero la celebración también tuvo lugar para el agradecimiento. Muchas personas se acercaron para dar gracias por conservar un empleo y poder llevar el sustento diario a sus hogares, incluso en contextos económicos difíciles.
La devoción a San Cayetano tiene una fuerte presencia en San Rafael y cada año vuelve a movilizar a cientos de personas. Incluso el frío, la lluvia o la nieve han acompañado distintas ediciones sin impedir que los fieles cumplan con la tradicional caminata.



