La causa judicial que se sigue en General Alvear por la muerte de Humberto Giménez (62) transita por estas horas con dos aprehendidos y en la búsqueda, por parte del fiscal Fernando Castro, de determinar las causales y los responsables del crimen del hombre que apareció sin vida y semienterrado en un campo de aquel departamento el último martes.
Por ahora, se sabe que Giménez salió de su vivienda, ubicada en Córdoba y 25 de Mayo, de Carmensa, alrededor de las 22 del sábado a bordo de una moto marca Zanella 50 cc. con destino incierto para su familia. Al no regresar a su vivienda el domingo, sus familiares acudieron a la Comisaría 14ª de la vecina ciudad a radicar la denuncia, lo que activó una serie de operativos para dar con su paradero.
Según fuentes cercanas a la investigación, el testimonio de un hombre que dijo haber recibido cerca de las 2 de la madrugada del martes una llamada anónima en la que le señalaron que Giménez había sido asesinado en una finca de Carmensa llamada “La soñada” y que el cuerpo había sido trasladado en un auto hasta un campo ubicado a la vera de la ruta 190, al este de la ruta nacional 143, fue clave. Así fue como los efectivos primero registraron la finca mencionada –donde encontraron armas y cartuchos de escopeta disparados- y luego se dirigieron al campo -que se encuentra a unos 70 kilómetros de «La soñada»- donde, por fin, encontraron a Giménez muerto con un disparo a la altura del tórax.
A partir del hallazgo, el fiscal se avocó a investigar la mecánica del hecho. En ese sentido, la hipótesis más firme es que Giménez fue hasta la finca mencionada a cobrar una de las cuotas de la venta de ese predio a un abogado penalista oriundo de Las Heras. En el lugar se encontró con Lucas Antonio Hidalgo, un joven de 20 años hijo del letrado, y –según se sospecha- allí se produjo una discusión que terminó con el disparo que mató a Giménez. La línea investigativa estima también que, tras el homicidio, alguien trasladó en auto el cuerpo de la víctima hasta el campo donde finalmente fue hallado.
Por estas horas, Hidalgo y un hombre de 65 años -que lo habría ayudado a trasladar el cuerpo de Giménez- se encuentran aprehendidos en el marco de una causa caratulada como “homicidio agravado”, y que tiene entre sus secuestros un vehículo que sería aquel en que trasladaron el cadáver, una prenda de vestir con sangre y dos escopetas al igual que cartuchos disparados. Las próximas horas prometen ser clave para empezar a determinar qué pasó con Humberto Giménez en los minutos previos a su muerte y quién o quiénes participaron en la misma.







