En Claromecó, del partido de Tres Arroyos en la provincia de Buenos Aires, se desarrolló la 61ª edición del festival “24 Horas de La Corvina Negra”, competencia en la que una vez más, participa el sanrafaelino Ernesto Aveiro (86), quien ha representado no sólo a San Rafael sino a toda la provincia. Sobre ello dialogó con FM Vos (94.5) y con nuestro diario.
Aveiro es un pescador de gran experiencia en esa actividad, teniendo en cuenta que pesca desde los 32 años. En representación de San Rafael, nuevamente estuvo en la costa atlántica en las “24 Horas de La Corvina Negra”, festival que tuvo lugar los días 11 y 12 de febrero.
Explicó que “la pesca del mar es diferente a lo que uno puede pescar en Los Reyunos, Agua del Toro o En Nihuil, salvo que se encuentre un cardumen y así tener suerte”. “En el mar es totalmente diferente, la famosa pesca de las 24 Horas en Claromecó, para la cual vienen pescadores de Uruguay, Paraguay. Este año nos juntamos ‘nada más’ que 4583 pescadores”, dijo y añadió que debido al número, en algunos lugares hubo cañas de pescar cada un metro de distancia, obligados a lanzar muy derecho para no engancharse con la tanza ajena, más allá de que “el clima de los pescadores es una maravilla”.
Destacó que este es un evento muy interesante, entretenido, en el que la diversión no es sólo para quien está pescando sino también para las familias que acompañan a los pescadores, lo que también representa una cantidad inmensa de personas en la ciudad.
Recordó que “el concurso se divide en la pesca variada de mayor peso de la corvina negra, que es la más difícil de pescar, porque la corvina rubia abunda más (pero no entra en concurso), y luego hay premios por la corvina: una Toyota el primer premio 4×4; el segundo otra Toyota pero 4×2; el tercer premio un Toyota Etios de cinco puertas; la pesca variada de mayor peso también tiene un Toyota Etios de cinco puertas; el pago anticipado también un Toyota; el sorteo entre todos los participantes, otra Toyota; así que es cuestión de tener suerte en el sorteo o encontrando una pieza. Hay hasta 50 premios”, recordó. En total, en el concurso se entregan 50 millones de pesos en premios. En el caso de Ernesto, este año no tuvo suerte. Igualmente, él no permanece las 24 horas pescando, sino que lo hace desde las 11 hasta las 19, cuando en realidad el mejor horario para pescar es en la madrugada, debido a la orientación del viento y otros factores.
Destacó que es un concurso muy bien reglamentado, en el que son biólogos los que analizan los peces, habiendo incluso “controles secretos”, que son personas que, simulando ser pescadores, realmente están controlando que no se hagan trampas.







