La marcha contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada terminó con heridos, patrulleros dañados y contenedores incendiados.
La protesta realizada este miércoles frente al Congreso de la Nación contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada terminó con fuertes enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. El saldo fue de 11 personas detenidas, tres agentes heridos y serios destrozos en el centro porteño tras casi cinco horas de operativo.
Piedras, gases y patrulleros dañados
La movilización reunió a organizaciones sociales, agrupaciones piqueteras, sectores del peronismo, partidos de izquierda, las dos CTA y gremios de la CGT. Aunque el oficialismo retiró del proyecto el capítulo que habilitaba la venta de tierras a extranjeros, la convocatoria se mantuvo.
Desde la tarde, las inmediaciones del Congreso estuvieron valladas con un amplio despliegue de fuerzas federales. Los primeros incidentes comenzaron cerca de las 16:40, cuando un grupo de manifestantes derribó una de las vallas instaladas sobre la Avenida Callao.
A partir de ese momento, la tensión escaló rápidamente. Hubo lanzamiento de piedras, botellas y otros objetos contra los efectivos, mientras las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes.
Contenedores incendiados y calles destrozadas
Durante los enfrentamientos fueron incendiados contenedores de basura y varios manifestantes rompieron sectores de las veredas para utilizar las piedras como proyectiles. También se registraron daños sobre un patrullero, que terminó con sus vidrios destrozados.
Los disturbios se extendieron por distintos puntos del centro porteño, especialmente en las intersecciones de Callao y Bartolomé Mitre, Callao y Corrientes, y Avenida de Mayo con 9 de Julio.
Mientras tanto, numerosos comercios cerraron preventivamente sus puertas y otras personas buscaron refugio en bares y cafeterías de la zona.
Hubo 11 detenidos y tres agentes heridos
Según informaron las autoridades, tres integrantes de las fuerzas de seguridad sufrieron heridas durante los incidentes. Uno de ellos, un gendarme, fue trasladado al Hospital Churruca tras recibir un piedrazo en la cabeza.
Las primeras detenciones comenzaron alrededor de las 19. La Policía Federal arrestó a varias personas por atentado y resistencia a la autoridad, mientras que la Policía de la Ciudad realizó nuevas aprehensiones hasta elevar el total a 11 detenidos.
Cerca de las 21, las fuerzas federales avanzaron sobre la Plaza del Congreso utilizando gases lacrimógenos para despejar completamente la zona y evitar una nueva concentración de manifestantes. El operativo concluyó luego de casi cinco horas, con las principales avenidas liberadas y un importante despliegue de efectivos.



