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Continúan con la ayuda al prójimo: el Club IKA San Rafael donó pañales al hogar San Martín de Tours

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El Club IKA San Rafael, conocido en la comunidad por su compromiso con el bienestar social, concretó recientemente la entrega de 800 pañales al Hogar San Martín de Tours, una institución que asiste a personas sin familia en situaciones de vulnerabilidad. Eduardo Zenobi, presidente del club, relató cómo el trabajo de recolección y entrega de insumos permite mejorar la vida de los residentes, muchos de los cuales viven sin vínculos familiares o apoyo externo. Además, el club recibió una donación de un terreno que abre nuevas oportunidades para futuros proyectos comunitarios.
“Desde hace tiempo, venimos realizando actividades solidarias para colaborar con diferentes instituciones, y el hogar San Martín de Tours siempre ha sido uno de nuestros objetivos”, explicó Zenobi a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. “Es un lugar donde se atiende a unas 55 personas, desde jóvenes de 18 años hasta adultos de 80, que viven ahí permanentemente porque no tienen a nadie más”.
La relación entre el club y el hogar San Martín de Tours ha sido constante y sostenida a lo largo del tiempo, con aportes realizados en diferentes momentos del año. “Antes del 12 de octubre, en el evento de rally anual, ya habíamos hecho una entrega parcial de pañales. Esta fue de unos 450 a 500 pañales, para cubrir algunas de las necesidades inmediatas de los residentes”, mencionó. Sin embargo, la última entrega consolidó un esfuerzo mayor, alcanzando la meta de 800 pañales, esenciales para el bienestar diario de quienes viven en la institución.
El hogar, dirigido por una comunidad de padres, voluntarios y monjas, se encarga no solo de las necesidades básicas, sino también de brindarles a los residentes un entorno donde desarrollen actividades recreativas y educativas. “Ellos tienen su espacio de escuela, realizan juegos y cocina; es un lugar lleno de vida, donde quienes residen pueden aprender y convivir. Es admirable el trabajo de los padres y las monjas, que siempre están atentos a cada detalle”, destacó Zenobi. El sábado pasado, el club organizó una visita especial en la que no solo entregaron pañales, sino que también llevaron alegría a través de un paseo recreativo en sus vehículos.
La visita, que se extendió hasta las 8 de la noche, incluyó un recorrido en los tradicionales jeeps de los miembros del club. “La primera vez que fuimos al hogar, apenas pudimos darles una vuelta a uno de los chicos, y se quedaron con ganas de más”, comentó Zenobi. “Esta vez fuimos cinco jeeps, y logramos que todos los que podían subirse tuvieran su paseo. Fue un momento muy especial, sacamos fotos y compartimos risas”. La experiencia resultó tan positiva que algunos de los residentes pidieron que los visitantes regresaran para una futura reunión, proponiendo incluso organizar un asado para recibirlos.
El impacto de la visita quedó reflejado en la alegría y la energía que los residentes mostraron al compartir sus historias y experiencias de vida. “Es muy fuerte escuchar lo que ellos han pasado”, expresó Zenobi. “Pero ver cómo nos reciben, cómo se alegran con tan poco, te hace valorar aún más lo que uno tiene y el poder de estar presente para ellos”. Además, Zenobi mencionó la invitación abierta del hogar para que la comunidad los visite los sábados y comparta un momento de compañía. “Los chicos valoran mucho que alguien los visite y los escuche. No tienen contacto con familiares o conocidos. Ver cómo nos incluyen en sus oraciones es algo que toca profundamente”.
La jornada de donación de pañales no fue el único acontecimiento importante para el club. En un giro de buena fortuna, el club también recibió una donación: un terreno de 4,300 metros cuadrados en calle Ortubia. Este espacio, ubicado en una zona cercana y accesible para los miembros, representa un paso trascendental para las actividades futuras de la organización. “Llevábamos 21 años soñando con tener un lugar propio, algo que nos permitiera crecer como club y ampliar nuestras acciones solidarias”, expresó Zenobi. “Finalmente, el 16 de octubre, el terreno fue aprobado y entregado. Todo el proceso fue votado favorablemente por el concejo, y ahora estamos entusiasmados con los proyectos que podremos concretar allí”.
La nueva propiedad les permitirá, según Zenobi, construir un salón de usos múltiples que se destinará tanto a actividades del club como a eventos de la comunidad. “Queremos un espacio que esté abierto para todos, donde podamos hacer eventos y seguir recibiendo donaciones que apoyen a las instituciones con las que trabajamos. Es una nueva etapa para el club, y estamos profundamente agradecidos”, añadió.

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