El Gobierno nacional viene tomando una serie de decisiones ligadas a la economía (entre ellas, el control de precios), según indican, en ánimos de bajar la inflación y mejorar las condiciones de vida de los argentinos. Jorge Colina, economista y miembro del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), se refirió a este tema a través de FM Vos (94.5) y Diario San Rafael.
Colina explicó que “los controles de precios deben servir de manera transitoria para controlar algunos precios, en una economía que es estable, con una inflación de un dígito y sobre ciertos productos, con una escasez coyuntural que tienden a subir su precio”, por ejemplo, los medicamentos destinados a las áreas de terapia intensiva. “Pero cuando uno tiene una inflación tan alta y tan acelerada, en donde no solo suben los precios en los que tenemos que quedar de acuerdo, sino que suben todos, es imposible que el acuerdo tenga éxito y mucho más imposible todavía, que ese acuerdo pare la inflación”, dijo, y advirtió que el salario real que ya ha caído, continuará cayendo porque la inflación está lejos de ser controlada, sino que todo lo contrario. “Cuando la inflación va subiendo (como estamos teniendo ahora), los ajustes de salario van siendo con una inflación pasada, que es menor a la futura”, agregó.
Una situación compleja es la que atraviesan los sindicatos, pues es muy difícil llevar a cabo las negociaciones de aumentos ante una inflación tan inestable. “Si el salario empuja la inflación, hay una retroalimentación de la inflación”, señaló.
Por otra parte, algo importante a tener en cuenta es que cuando hay alta inflación, la gente tiende a refugiarse en el dólar, lo que causa su aumento de precio, acelerando el problema.







