En General Alvear, productores y técnicos del sector agropecuario participaron de una jornada de capacitación enfocada en la producción de huevos, un rubro que gana terreno como alternativa comercial en el sur de Mendoza.
La actividad fue dictada por el médico veterinario Raúl Ferrando, responsable del Centro de Multiplicación de Aves del INTA en Rama Caída, y estuvo organizada por la agencia local del INTA.
Según explicó Mauro Silvestre, representante del organismo, la propuesta respondió a una demanda creciente.
“Convocamos a productores y técnicos para abordar una temática que está generando muchísima demanda: la producción de huevo. Es una actividad que históricamente fue de autoconsumo, pero actualmente vemos cada vez más interés en llevarla a escala comercial”, dijo.
La capacitación abordó de manera integral el manejo de una granja avícola: desde la correcta alimentación y el cuidado sanitario, hasta la infraestructura necesaria y los aspectos críticos en la crianza de pollitos recién nacidos. También se analizaron las condiciones ambientales óptimas y las pautas para asegurar un buen rendimiento en la postura.
VENTAJAS ECONÓMICAS
Silvestre destacó que, más allá de las cuestiones técnicas, la producción de huevos presenta ventajas económicas significativas:
“La producción de huevos tiene la ventaja de ser un ingreso diario, constante durante todo el año, y además responde a un déficit local, ya que gran parte del consumo actual proviene de otras zonas”.
El encuentro superó las expectativas de convocatoria, lo que refleja el interés que despierta la actividad en la región.
La tendencia se ve reforzada por otras iniciativas recientes, como la inauguración de la incubadora de la escuela Martín Güemes de La Llave, que días atrás organizó una charla sobre manejo de pollitos bebé.
En un contexto en el que los consumidores demandan productos frescos y de cercanía, la avicultura de postura se perfila como una oportunidad para diversificar la producción, generar empleo y fortalecer las economías locales.
El sur mendocino, con su capacidad de organización y la asistencia técnica disponible, podría convertirse en un polo destacado para el abastecimiento regional de huevos en los próximos años.







