Cada vez más, los espacios de atención de la salud destinados a la infancia y adolescencia se ven afectados por la falta de profesionales especializados en el área. El escenario actual es tan complejo que la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) manifestó hace unos meses su preocupación por el enorme número de residencias que quedaron sin cubrir en todo el territorio nacional.
El doctor Pablo Rodolfo Moreno, presidente de esa entidad, en diálogo con FM Vos 94.5 explicó algunos de los motivos por los que se llegó a esta situación.
«Desde hace varios años que venimos manifestando nuestra preocupación por la disminución de los interesados en estudiar la especialidad pediatría. No la eligen, por eso queda una cantidad de cargos vacantes en las residencias de este sector. Lo peor es que este escenario va a seguir empeorando con el transcurso del tiempo y en cinco años estaremos ante grave crisis de salud tanto en el ámbito público como privado», advirtió al comienzo del reportaje Pablo Rodolfo Moreno.
«Las razones por las que los jóvenes no quieren estudiar pediatría son múltiples. Una de ellas es porque es una especialidad muy difícil y que tiene una alta carga laboral que se incrementa en la época invernal. A esto hay que sumarle que no está bien remunerada y que las condiciones laborales no son las mejores. Hay una falta de estímulo para el crecimiento profesional y situaciones de violencia por parte de la comunidad en muchas guardias en los hospitales. Muchos de los pediatras necesitan de varios empleos para llegar a fin de mes. La verdad es que hoy existen otras especialidades que son más rentables», reflexionó el doctor Moreno.
Después, enunció cuál es la postura de la SAP ante esta problemática que atraviesa el sector. «Nosotros pedimos que los actores intervinientes nos sentemos juntos a pensar una vía de salida para esta situación. Tenemos que evitar llegar al colapso. De hecho, los distintos modelos matemáticos del Ministerio de Salud muestran que de acá a unos 10 años no va a haber más residencia en pediatría. En el año del 2021 – 22 un 30 % de las vacantes de esta especialidad quedaron sin ocupar por falta de postulantes. Para este año solamente hay inscriptos para cubrir el 60 %», argumentó.
«Más allá de todas estas dificultades, hay que tener una perspectiva más profunda y focalizarse en los derechos del niño. Que no tengan atención médica es una vulneración más de esos derechos. Es un tema que nadie lo toma ni lo trata», aseguró el presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría.
Asimismo, comentó si una mejora en las escalas salariales podría destrabar este conflicto. «Es necesario mejorar la remuneración de todos los médicos que hoy salen a trabajar. Viven jornadas extenuantes con salarios magros. Los pediatras son los que van y ponen el hombro para que el sistema no colapse. Estos profesionales precisan una mejora salarial urgente. Los sueldos tanto a nivel público como privado son vergonzosos. En el sector privado un pediatra cobra tres meses después en un país con más del 100 % de inflación anual. Los responsables son el Estado, las prepagas y las obras sociales. Además, la comunidad no reconoce al pediatra que ante los picos infecciosos respiratorios trabajan hasta cinco veces más que lo habitual», manifestó.
«Las camas de pediatrías están colapsadas en todo el país, y muchos niños que no tienen cama quedan internados en la guardia. Entonces, el trabajo de ese pediatra es doble, atiende las consultas y controla a esos pacientes. Esto nadie lo ve, la sociedad no valora el rol que cumplen estos profesionales», declaró el referente del sector.
Para terminar, dio su punto de vista acerca de la cantidad de médicos que se reciben y migran a otros países. «Siempre tenemos noticias de nuevos colegas que se radican en el exterior. En Mendoza muchos profesionales deciden ir a trabajar a Chile, y en provincias como Corrientes se van a Paraguay. Este es un tema que se debe monitorear, porque son varios los médicos jóvenes que piensan en emigrar. Es mucho el tiempo que se invierte en una formación profesional, y el escenario en el ámbito laboral para los pediatras no es el mejor», concluyó.







