La crisis vitivinícola afecta a toda la provincia de Mendoza. Los bajos precios y los altos costos (sumado a la apertura de importaciones) generan una grave situación en el sector, con productores en alerta.
En este sentido productores del Este mendocino salieron a la ruta a reclamar. En este sentido alertan que los precios del vino “no cubren ni los costos básicos de producción”, lo que genera abandono de fincas o venta de uvas por debajo de su valor.
Si bien es algo que se viene registrando hace algunos años, en el último tiempo la situación se profundizó y en Mendoza son cada vez más las hectáreas que se abandonan.
En la última década, la provincia retrocedió significativamente en la mayoría de sus oasis. El único que creció es el Valle de Uco.

La superficie vitivinícola retrocedió 16.864 hectáreas en la provincia, pasando de 159.649 en 2015 a 142.785 en la actualidad, según el último informe de existencias del Instituto Nacional de Vitivinicultura.
San Martín (-4.071 ha) y San Rafael (-3.380) son los dos departamentos más afectados, aunque se repite en varios otros como en Santa Rosa (-2.472), Maipú (-2.174) o General Alvear (-1.359)
EL CASO SAN RAFAEL
Nuestro departamento se encuentra en una situación crítica. En 2015 existían 14.279 hectáreas implantadas con uva, hoy en 2025 son apenas 10.899, una inquietante cifra que arroja 3.380 hectáreas desaparecidas en solo 10 años.
La aceleración más crítica se dio en los últimos 5 años. En 2020 las estadísticas oficiales marcaban 13 mil hectáreas de uva en territorio sanrafaelino y para 2023 quedaban 12.172. Desde allí aceleró más y el 2024 cerró en 11.478, y -hasta julio de 2025- se había descendido a 10.899.
Las cifras son elocuentes 2.101 hectáreas menos en 5 años, de las cuales 1.272 desaparecieron en el último año y medio.
La última década fue fatal para la producción sanrafaelina, ya que entre 2010 y 2015 casi no hubo variaciones se pasó de 14.390 a 14.279.







