Después de una década, los ríos de Mendoza mostraron una postal atípica: un enorme caudal debido a las nevadas del año pasado y el deshielo por las altas temperaturas que antecedieron al otoño y el invierno. Luego de que se colmarán las capacidades de los embalses, Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica del Departamento General de Irrigación, anticipó a FM Vos 94.5 cuáles son las perspectivas hídricas para los próximos meses.
«Este año la situación de los diques es realmente muy distinta con respecto a años anteriores. En lo que respecta a la cuenca del Diamante, el dique Los Reyunos está casi al máximo de su capacidad, con un 95% de almacenado. Por su parte, Agua del Toro, otro dique de la cuenca del Diamante, también muestra datos alentadores con 260 hectómetros cúbicos, se encuentra al 92% de su capacidad», precisó Rubén Villodas al principio de la nota.
«En total, los dos diques de la cuenca del Diamante embalsan 505 hectómetros cúbicos, lo que representa el 93% de su capacidad total, un incremento del 66% en comparación con julio de 2023», amplió la información.
Luego de la exposición de estos datos, comentó brevemente cuál es el cuadro de situación en la cuenca del Atuel. «Los diques del río Atuel están en más de un 86 % de la capacidad. Eso nos hace pensar que con unos días más de corta todos los embalses de la provincia se van a llenar, a excepción de Potrerillos», aclaró.
Después, indicó que estas mejoras en el nivel de reservas beneficiarán las condiciones del riego. «En la mayoría de los oasis la temporada de riego comienza dentro de unos 15 o 20 días. En este caso, no importa cuánto pueda nevar estos meses ya que esa agua acumulada en los embalses está disponible para ser utilizada en la primavera. En ese sentido, hay una gran tranquilidad en cómo planificar la distribución del agua durante los próximos meses. En septiembre o en octubre, cuando Irrigación haga el pronóstico, se tendrá más en claro si la distribución del recurso será normal o habrá que aplicar restricciones. Lo importante es que en lo que queda de la temporada se podrá distribuir el agua eficientemente de acuerdo al uso», destacó Villodas.
Finalmente, se refirió al nivel de acumulación nívea en alta montaña. «Irrigación tiene 9 estaciones que transmite los parámetros de nieve en alta montaña. El más importante de los valores es el equivalente a aguanieve, es decir, la cantidad de agua que tiene la nieve acumulada en la cordillera. Estos datos se corroboran en helicóptero o a pie (en el caso de que sea posible) a fines de agosto. Lo que llevamos medido hasta hoy nos indica que podemos tener una próxima temporada hídrica buena, sobre todo si tenemos en cuenta que arrancamos con los embalses llenos. Pienso que se podrá trabajar y planificar sin problemas», cerró.







