Como es de público conocimiento, en la provincia de Mendoza el sueldo del gobernador está atado al de los empleados públicos, por lo que si hay una suba para los trabajadores repercute en el salario de todos los funcionarios de la provincia.
En ese sentido, este último fin de semana de mayo se dio a conocer que, teniendo en cuenta el incremento salarial de 10% de los empleados estatales, los diputados y senadores de la Legislatura de la provincia también tuvieron un aumento en su dieta.
En diálogo con FM Vos 94.5, el referente del Frente de Izquierda, Lautaro Jiménez, denunció que gracias a esa metodología los legisladores ya perciben dietas que superan los $2.500.000 brutos.
«Este aumento en la dieta ha provocado que se incremente la brecha de desigualdad en los sueldos de los empleados públicos de nuestra provincia, debido a que los salarios de los legisladores parten directamente desde otra base salarial. Tienen distintos componentes, por eso cada aumento que reciben dispara los montos por encima del resto de los trabajadores», sostuvo al principio del reportaje Lautaro Jiménez.
En ese sentido, fue consultado acerca de la referencia que se debería tomar para establecer los criterios de los salarios. «Entendemos que el sueldo de los legisladores se debe equiparar al de un trabajador calificado. Por ejemplo, similar a una docente con 26 años de antigüedad. Otros han propuesto que se equipare al de un directivo. Me parece que es materia razonable de debate lo que deber percibir. Lo que no nos parece lógico es que no se pueda discutir la metodología que se aplica», indicó.
«Los sueldos de la Legislatura de Mendoza ni siquiera son públicos. Hay una clara falta de transparencia y debate», agregó.
Por otra parte, apuntó también contra el gasto que implican los asesores. «Lo que corresponde por ley es que cada legislador tenga un secretario y un asesor. Ese es el equipo fundamental para que la oficina Legislativa esté abierta permanentemente y funcione correctamente. Lamentablemente se ha creado otro tipo de caja para la contratación externa de asesores, aseguró Jiménez.
«Este año se estipuló que ese gasto representa cerca de $ 1.400.000 más por legislador por contratación. Además de los nombramientos que se hacen desde la Cámara, ya que se nombran a familiares, amigos de la política en cargos que están por fuera del escalafón, es decir que son puestos a dedos sin ningún tipo de concurso», remarcó.
«Se trata de nombramientos totalmente irregulares con sueldos que rondan los $ 2.000.000. Se utiliza la función legislativa no para cumplir una labor de mayor calidad y transparencia, sino que funciona como una especie de armazón político para darle trabajos a los amigos», aseveró el dirigente del Frente de Izquierda.
Asimismo, se refirió al tema viáticos. «Muchas veces argumentan que necesitan el sueldo para viajar, pero eso es falso. Los legisladores que viven más lejos reciben un ítem por desarraigo. Existe una enorme cantidad de privilegios. Es normal que la población rechace todas estas cuestiones. La gente no tiene para comer», alertó.
«Sin ir más lejos, en muchos hospitales alejados del Gran Mendoza no se consiguen pediatras ni cardiólogos que quieran ir a trabajar. Los incentivos salariales son mucho menores a los costos de vida. Para solucionar los problemas de primera necesidad no se invierte, pero para otras sí. La situación de las escuelas y los comedores comunitarios es terrible, aun así, no hay ningún gesto de la clase política», expresó.
Por último, dijo que no hay voluntad política para cambiar los problemas estructurales que más afectan a los ciudadanos. «Hay una falta de compromiso. Se sigue sosteniendo que es necesario mantener este sistema para hacer política. Hay que revertir este pensamiento, no solamente desde el arco político. También, la sociedad debe involucrarse más y participar. Hay que generar nuevas prácticas para revertir la realidad», cerró.







