Forma parte de la exclusiva lista de jugadores que vistieron las camisetas de River y Boca y que, además, estuvo entre los planes de Carlos Bilardo para el Mundial 1986. Sin embargo, la vida de Oscar Trossero tuvo un fatal desenlace que golpeó a todo el fútbol argentino.
Los comienzos de Oscar Trossero en Boca y su rápida salida del club
Oscar Victor Trossero nació el 15 de septiembre de 1953 en Gödeken, una localidad del interior de la provincia de Santa Fe. Desde muy joven mostró condiciones como delantero, destacándose por su rapidez en espacios cortos y su olfato goleador. Debido a esas cualidades se sumó a las inferiores de Boca. Allí comenzó a forjar su identidad futbolística, aunque sus primeros pasos en el profesionalismo no fueron sencillos.
Debutó en Primera en 1972 e incluso marcó ante Racing en su primer partido. Sin embargo, la competencia interna y la falta de continuidad lo empujaron a buscar nuevos horizontes. Su carrera siguió justamente en La Academia en 1973, donde empezó a ganar minutos y a mostrar destellos de su potencial.
No obstante, en Unión de Santa Fe alcanzó su verdadero despegue. Allí, entre 1975 y 1978, se convirtió en un delantero determinante, donde marcó 58 goles en 125 partidos y se transformó en una de las figuras del equipo.
Trossero y el salto a Francia
Ese gran rendimiento le abrió las puertas del fútbol europeo, un salto importante en una época donde no era tan habitual como hoy. Su destino fue el Nantes de Francia, donde logró consolidarse y alcanzar los momentos más destacados de su carrera. Allí, Trossero no solo se adaptó rápidamente al juego europeo, sino que también fue protagonista de un ciclo exitoso: ganó la Copa de Francia y la liga local, asentándose como un delantero temible.

Posteriormente, continuó su recorrido en clubes como Mónaco y Montpellier, manteniendo un nivel competitivo que lo sostuvo durante varios años en el exigente fútbol francés. En total, su paso por Europa dejó números sólidos y la confirmación de que su talento podía trascender fronteras.
El efímero paso de Osar Trossero por la Selección Argentina
Además, Trossero también tuvo un breve paso por la Selección Argentina de César Luis Menotti en 1977, llegando a disputar algunos partidos amistosos. Y si bien se consideraba como una alternativa para centrodelantero suplente de Leopoldo Luque para el Mundial 78, el surgido en Boca sufrió la fractura de tibia y peroné a principios de ese año. Por lo que quedó marginado para aquella Copa del Mundo.
Trossero, el regreso de Europa y la llegada a River
A comienzos de la década de 1980, decidió regresar al país para cerrar su carrera. Su destino fue nada menos que River, eterno rival de su club de origen. Allí tuvo un buen rendimiento y aportó goles en una mala etapa del Millonario donde había problemas internos y derrotas constantes.
Pese a ese contexto, según recuerda el hermano de Trossero, Carlos Salvador Bilardo llamó al delantero de La Banda para informarle que estaba en sus planes de cara al Mundial 1986. Sin embargo, cuando todo parecía encaminado hacia un cierre de carrera brillante, el destino tenía preparado un desenlace inesperado.
La trágica noche de la muerte de Oscar Trossero
El 12 de octubre de 1983, luego de un partido entre River y Rosario Central, Trossero salió de la cancha y se acercó a Roberto “Cacho” Paladino, médico del plantel, para advertirle de un dolor en el pecho. Tras esto, el atacante se fue a las duchas y cayó desplomado.
La escena fue desesperante: compañeros, médicos y dirigentes intentaron asistirlo de inmediato, pero la situación era crítica. Fue trasladado de urgencia a un hospital cercano, pero ya no tenía pulso. A las 22:15 de aquella noche, se confirmó su fallecimiento a causa de un aneurisma cerebral. Tenía apenas 30 años.

Su muerte generó una profunda conmoción en todo el mundo del fútbol, no solo por lo inesperado, sino también por tratarse de un jugador en plena actividad y con una carrera vigente. Aquella noche en Rosario quedó marcada como una de las tragedias más impactantes del fútbol argentino.
El cuerpo de Oscar fue trasladado a Buenos Aires y velado en un gimnasio del estadio Monumental, que en septiembre de ese año ya había despedido los restos de Ángel Labruna. El plantel del Millonario estuvo presente y también llegaron jugadores de Boca para despedir al delantero.

Fuente: Radio Mitre







