Con unas 1.500 hectáreas cultivadas, San Rafael concentra una parte importante de la producción provincial de maíz destinado a la alimentación del ganado. El crecimiento de esta actividad abre nuevas oportunidades para el desarrollo ganadero en el sur mendocino.
Aunque Mendoza no es una provincia tradicionalmente maicera, San Rafael se ha consolidado como el principal polo de producción de maíz forrajero, un cultivo que adquiere cada vez mayor importancia por su utilización en la alimentación del ganado bovino criado bajo riego.

Se estima que en el departamento existen entre 1.200 y 1.500 hectáreas sembradas, mientras que en toda Mendoza la superficie destinada a este cultivo rondaría las 3.500 hectáreas. Esto significa que San Rafael concentraría entre el 30% y el 40% del total provincial.
Las plantaciones se extienden por zonas como Las Malvinas, Cuadro Nacional y Cuadro Benegas, entre otras. La mayor parte de la producción se destina al picado y ensilaje, una técnica que permite conservar el maíz como alimento para el ganado durante todo el año.
La cosecha comienza habitualmente a fines de enero con las variedades tempranas y se prolonga hasta mediados de marzo.
EL POTENCIAL DEL MAÍZ EN MENDOZA, EJE DE UNA JORNADA DEL INTA
En este escenario, el INTA San Rafael realizará el martes 3 de noviembre, a las 15, una jornada de capacitación para analizar cuánto maíz se puede producir en Mendoza y qué herramientas permiten mejorar su rendimiento.

El encuentro tendrá lugar en la Agencia de Extensión Rural del INTA, ubicada en Maza 210, y abordará tres temas centrales: el potencial productivo del maíz en la provincia, el manejo del cultivo destinado a silo y su nutrición.
La actividad permitirá intercambiar conocimientos y experiencias sobre un cultivo que encuentra en San Rafael condiciones favorables para su desarrollo y representa una alternativa estratégica para fortalecer la producción ganadera regional.


