A pesar de la cuarentena, los delincuentes siguen haciendo de las suyas y, a veces, con objetivos que mueven a la indignación.
Cuando recién empezaba el miércoles, vecinos de la escuela Manos Solidarias, ubicada en la esquina de avenida Rodolfo Iselín y Paraná, denunciaron al 911 que se escuchaban ruidos en el interior del edificio escolar.
Ante ello, personal policial se dirigió rápidamente al lugar y allí pudo comprobar que el cierre perimetral del inmueble había sido dañado, al igual que el sistema de alarma del edificio. Una vez dentro de la escuela, los efectivos y personal de la institución constataron que los asociales habían sustraído un equipo de música y un amplificador.
La situación llevó a que el personal policial montara un operativo en las inmediaciones de la escuela y, a pocos metros, efectivos de la Motorizada dieron con un joven de 21 años que, al intentar ser entrevistado por los agentes, reaccionó violentamente contra estos. Una vez reducido, fue conducido a la Comisaría 32ª y allí quedó a disposición de la Justicia, acusado del robo a la entidad educativa.
No se descarta la participación de otras personas en el robo.







