La devaluación en diciembre y la inflación asfixiante trajo consigo un montón de consecuencias. Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas se desplomaron y disminuyeron en un 28,5% respecto al mismo período del año anterior.
Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) aseguran que enero ha sido un mes perdido. Desde el sector apuntan a la incertidumbre económica y al pronunciado aumento de los precios, que no fue acompañado por un ajuste en los salarios.
«El fuerte incrementos en los precios, las subas de las tarifas y el combustible han impactado de lleno en los salarios de los argentinos. La gran masa de los asalariados tiene que enfrentar esta situación con el mismo sueldo de noviembre. Si bien enero históricamente es un mes malo para el consumo, la caída que se registró en los distintos rubros ha sido muy fuerte», declaró a FM VOS 94. 5 Salvador Femenía, vocero de CAME.
«Los números son realmente estremecedores. La mayor retracción anual se detectó en Farmacias (-45,8%), seguido por Alimentos y Bebidas (-37,1%). Estamos muy preocupados porque venimos trastabillando desde hace tiempo. Las perspectivas para el futuro no son las mejores», advirtió.
«Este proceso se dio de forma abrupta. Hubo un montón de reacomodamiento de precios en un periodo muy corto. La desaceleración de la inflación en enero es como consecuencia de la recesión misma. Una cosa es anunciarlo como lo ha hecho el presidente y otra cosa es transitarlo», expuso Femenía.
Después, explicó cómo afectaron al sector las primeras medidas que tomó el gobierno nacional. «Las pymes no tienen un mecanismo de defensa como lo puede tener una empresa grande. Nosotros no somos formadores de precios. De hecho, durante el 2023 tuvimos que reducir los márgenes de rentabilidad para seguir siendo competitivos. Todo se hace muy difícil. Una inflación del 20 % es un número muy preocupante. El gran desafío del sector hoy pasa por sostener, aunque sea un mínimo la actividad para mantener el empleo», sostuvo el vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.
Por otra parte, opinó sobre el fracaso de la Ley Ómnibus y el DNU de Javier Milei. «La Ley Ómnibus no terminó de la mejor manera. Todo esto genera más incertidumbre en el sector. Nosotros estamos a favor de ciertas desregulaciones en materia laboral. Cualquier juicio laboral termina por completo con una pyme. Me parece que el DNU era el comienzo para dar soluciones de ese tipo. Tiene que haber una mirada más justa sobre ambas partes. De igual manera, flexibilizar las leyes laborales no alcanza si no hay una macroeconomía estable que acompañe a las inversiones para generar empleo», argumentó.
«Desde hace tiempo venimos diciendo que la política debe estar a la altura de las circunstancias. La situación es grave para la gente que trabaja y para la mayoría de las pymes. Los políticos tienen que estar capacitados para sacar adelante los problemas que se presentan en el parlamento. Pienso que el diálogo se tiene que retomar, ese es el único camino para producir los acuerdos que la economía y los sectores productivos necesitan», reflexionó al cierre de la nota.


