Conseguir un turno con un psicólogo sin obra social en el sistema público está asociado a tener que esperar. Aun así, cada vez más personas recurren a centros de salud u hospitales públicos por la situación económica. Desde la Dirección de Salud Mental y Consumos Problemáticos reconocieron que la alta demanda complejiza el acceso.
Entre las alternativas disponibles se encuentran centros de salud, hospitales generales y servicios especializados que abordan distintas problemáticas según la edad y el nivel de complejidad.
También forman parte de la red hospitales de referencia como el Carlos Pereyra o El Sauce, junto con propuestas específicas como los centros infantojuveniles, orientados a la atención de niños y adolescentes, y el Centro Integral Provincial de Atención de Urgencias del Adolescente (CIPAU), que brinda asistencia las 24 horas en situaciones críticas.

A esto se suman las guardias hospitalarias, como las del Hospital Humberto Notti o el Hospital Ramón Carrillo, que reciben consultas en salud mental en determinados horarios, y la línea telefónica 148, que ofrece orientación y contención.
Más demanda y cambios en la atención
Tras la pandemia, la demanda en salud mental creció de manera sostenida tanto en el ámbito público como privado, lo que también impactó en el sistema estatal.
“El aumento es muchísimo. También se ve el traspaso del sector privado al público porque muchas personas no pueden sostener los tratamientos”, explicó a El Sol Manuel Vilapriño, director de Salud Mental y Consumos Problemáticos, respecto a la presión sobre el sistema de salud público.

Aunque desde el Gobierno destacan que se ampliaron las estrategias de atención en los últimos años, desde el propio sistema advierten que ese crecimiento no siempre fue acompañado por una mayor disponibilidad de profesionales.
Una psicóloga que trabaja en uno de los centros públicos y pidió reserva de su nombre, señaló que, si bien se abrieron nuevos espacios, “en realidad se redistribuyen los mismos profesionales”.
“Se saca de un lugar para cubrir otro o se reducen horas en distintos espacios. No es que haya más gente ni nuevas prestaciones”, agregó.
Qué tener en cuenta
Si bien la red pública ofrece alternativas gratuitas, el acceso puede variar según el lugar y la demanda en cada zona. En algunos espacios la admisión puede conseguirse con mayor rapidez, mientras que en otros la espera puede extenderse hasta un mes. Frente a este escenario, desde el área indicaron que se están implementando herramientas para mejorar la contención inicial. “Estamos incorporando grupos de preadmisión para que la persona ya tenga algún tipo de contención”, señaló Vilapriño.
Desde adentro del sistema, en tanto, reconocen que el inicio del tratamiento puede demorarse, aunque una vez que el paciente ingresa suele haber mayor continuidad en la atención.
Casos más complejos y mayor presión sobre el sistema
El aumento de la demanda también se refleja en la complejidad de los casos, especialmente en niños y adolescentes. Según explicó la profesional consultada por El Sol, en los centros infantojuveniles se registran cada vez más consultas por autolesiones, intentos de suicidio, depresiones severas y otros cuadros de alta gravedad. “Antes eran situaciones más excepcionales y hoy se ven con mucha más frecuencia. Los casos que llegan son cada vez más complejos”, advirtió.
Además, señaló que el factor económico también influye en el crecimiento de la demanda: “Hay muchas personas que antes tenían obra social y hoy ya no pueden sostenerla, entonces recurren al sistema público”.
Un sistema con límites
Uno de los ejes actuales de la política pública en salud mental es la consolidación de una red integral de atención, que articule los distintos niveles del sistema. Según explicó Vilapriño, el objetivo es evitar que las personas queden fuera del circuito, especialmente en casos que requieren mayor complejidad.
Aun así, el propio funcionario reconoció las limitaciones del sistema. “Podríamos seguir sumando recursos y aun así no alcanzaríamos a cubrir todo lo que se necesita”, advirtió.
En ese contexto, el desafío sigue siendo ampliar el acceso sin perder la capacidad de sostener tratamientos en el tiempo, en un escenario donde la demanda crece de forma constante.
Para conocer más centros de atención, se puede consultar la página oficial del Gobierno de Mendoza.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/demoras-y-saturacion-sin-obra-social-cada-vez-mas-mendocinos-recurren-al-sistema-publico-de-salud-mental/







