El derrumbe de una pared perimetral en una playa de estacionamiento ubicada en Comandante Salas 227, en pleno centro de la ciudad, provocó graves daños materiales en al menos cuatro vehículos estacionados en el lugar. Las intensas lluvias y la acumulación de humedad en la zona fueron determinantes en el colapso de la estructura, según las primeras evaluaciones.
La pared afectada, construida con adobe, un material históricamente utilizado en construcciones de la región, no resistió las inclemencias del tiempo y terminó derrumbándose sobre los autos que se encontraban bajo una tela media sombra, que habitualmente sirve de protección contra granizo.
Los vehículos afectados por el siniestro fueron un Citroën Aircross, un Peugeot 207, un Honda Fit y una camioneta Toyota Hilux, que sufrieron distintos grados de deterioro. En los casos más graves, se informó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que una columna de cemento y hierro cayó directamente sobre el techo del Peugeot y el Honda, causando daños estructurales severos. En particular, el Peugeot 207 terminó con una gran acumulación de escombros en el capó, mientras que el Honda Fit fue impactado por una porción considerable de la pared, que aplastó el techo y destruyó su parabrisas.
El Citroën Aircross también sufrió daños de consideración, con la luneta trasera y el techo completamente destruidos por los restos de la pared, mientras que la camioneta Toyota Hilux, aunque menos afectada estructuralmente, quedó con su caja de carga llena de escombros, como si alguien hubiera cargado intencionadamente el vehículo con el material desprendido.
El derrumbe se produjo en horas de la mañana de ayer martes, mientras varios vehículos permanecían estacionados bajo una estructura de palos que sostenía una tela media sombra. Esta estructura, que apenas resistió el peso de los escombros al momento del derrumbe, fue diseñada únicamente para proteger los vehículos de condiciones climáticas como el granizo.
La pared perimetral que colapsó tenía aproximadamente cuatro metros de altura y una longitud cercana a los diez metros. Se encontraba en estado precario debido a la antigüedad de la construcción y a las recientes lluvias intensas que azotaron la región, lo que agravó la situación. El adobe, un material propenso a deteriorarse con la humedad, terminó cediendo tras varios días de precipitaciones continuas.
El derrumbe también evidenció la fragilidad de algunas edificaciones antiguas de San Rafael, muchas de las cuales están construidas con materiales como adobe y que, en condiciones climáticas adversas, pueden representar un riesgo para las personas y propiedades cercanas. La playa de estacionamiento, ubicada frente a la Plaza San Martín y en la parte trasera de la Casa Bustelo, un edificio histórico de la ciudad, quedó clausurada tras el incidente mientras se evalúan los daños y se investiga el estado estructural del resto de las instalaciones.
La playa de estacionamiento está habilitada y cuenta con un cartel luminoso que indica el acceso, así como con un portón y señalización que establece la altura máxima permitida para los vehículos que ingresan al lugar. Sin embargo, el incidente pone en tela de juicio la seguridad de las construcciones vecinas y plantea la necesidad de revisar la infraestructura de las áreas más antiguas de la ciudad, especialmente aquellas que comparten límites con propiedades históricas o que son de uso público.
El administrador de la playa de estacionamiento, visiblemente afectado por el derrumbe, evitó hacer declaraciones públicas al móvil de Fm Vos y Diario San Rafael sobre el incidente en el momento, mientras que se espera que las compañías de seguros de los vehículos involucrados tomen cartas en el asunto para cubrir los daños materiales. Si bien la mayoría de los propietarios de vehículos suele contar con seguros de terceros, este tipo de incidentes podrían representar un problema si los seguros no contemplan daños causados por estructuras colapsadas.
El siniestro también pone de relieve la importancia de prever el impacto que el clima puede tener sobre edificaciones antiguas. Las lluvias en San Rafael continúan siendo una preocupación para la comunidad, y aunque este tipo de incidentes no son comunes, la existencia de construcciones con materiales antiguos como el adobe, en zonas céntricas y de uso intensivo, exige una revisión preventiva por parte de las autoridades para evitar futuros accidentes.





