La realidad económica argentina sigue generando controversias entre los distintos especialistas. En diálogo con FM Vos 94.5, el economista Daniel Garro brindó su punto de vista sobre los recientes datos de inflación, la discusión en torno a la política de precios del gobierno y las implicaciones de la apertura a la importación en sectores como el tecnológico.
«En mi caso, la verdad es que esperaba un dato mucho más bajo al que anunció el martes el INDEC (2,8 % de inflación en el mes de abril). Igualmente, me parece que lo más importante es observar la tendencia anual, en lugar de centrarse en las fluctuaciones mensuales. Ese dato es el importante, ya que nos permite hacer las proyecciones. La inflación anual en Argentina en abril de 2025 fue del 47,3%, mientras que en marzo alcanzó el 55 %», observó Daniel Garro al inicio del reportaje.
Por otra parte, Garro también señaló la variabilidad de la inflación personal y la capacidad de los consumidores para arbitrar entre diferentes productos. «Lo que debe analizar la gente en primer lugar es cuál es su inflación personal, la cual probablemente no tenga nada que ver con lo que publica el INDEC porque los niveles de consumo son totalmente diferentes y cambian mes a mes. Además, en una economía como la que se está transitando hoy y hacia donde se orienta, el consumidor tiene la capacidad de poder arbitrar. Si el mes pasado la carne aumentó mucho, los consumidores pueden optar por comer carne de pollo o cerdo, y se acabó la historia», expresó el especialista.
Con relación a la política de precios del gobierno, el entrevistado se mostró crítico de la intervención estatal. «En lo personal no estoy de acuerdo con que los gobiernos se metan en las cuestiones privadas. Justamente porque lo que generan es el proceso y la visión inversa de lo que creen generar. Son cuestiones que tienen que resolver los privados, si el consumidor percibe que el precio de un bien está subiendo debe dejarlo de comprar y listo», enfatizó.
En este sentido, explicó el principio de imputación, donde el valor de los bienes finales determina el valor de los bienes intermedios, sugiriendo que la presión sobre los precios finales influirá en las decisiones de los productores. Además, Garro analizó el reciente anuncio de baja de aranceles a la importación de productos tecnológicos y la reacción de las plantas de Tierra del Fuego. «En Tierra del Fuego ensamblan, no fabrican ni producen. Estábamos sujetos al doble o triple de precios de lo que valen en otro lugar».
Finalmente, si bien reconoció el posible impacto en el empleo en Tierra del Fuego, argumentó que la medida beneficiará a la mayoría de los consumidores y generará nuevas oportunidades en otros sectores. «Esto es una cadena. Cuando al consumidor le sobre ese dinero, va a poder comprar otra cosa. Por ende, se va a incrementar la demanda, lo que hará que las empresas deban producir más bienes y contratar personal. Dentro de este contexto, me parece que es sumamente necesario que los gobiernos provinciales y municipales decidan reducir el gasto público para disminuir la carga impositiva y mejorar la competitividad general de la economía», cerró.







