Aunque no hubo definiciones claras, la reunión entre representantes del campo y el gobierno nacional descomprimió por ahora la tensión, después de las declaraciones del presidente, que no descartó una vuelta a los derechos de exportación. Un dato a tener en cuenta es que la Mesa de Enlace pasará a formar parte del Consejo Económico y Social.
A la salida del encuentro, que se extendió por espacio de tres horas, los referentes de la Mesa de Enlace destacaron el clima de diálogo y confirmaron que no se modificará el actual esquema de derechos de exportación. Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) buscó llevar tranquilidad en el aspecto que más preocupa al campo: «no habrá aumentos de retenciones o intervenciones», sostuvo el directivo.
En este sentido afirmó en referencia a las declaraciones de Fernández que «no es una decisión tomada». Con respecto al control de precios, se explicó que irán cruzando datos con el Gobierno, para analizar cómo se encuentra en la actualidad el funcionamiento de la cadena agroindustrial.
En línea con el plan de 14 puntos que la Mesa de Enlace tiene como base, el titular de CRA dijo que «hay que bajar impuestos para reducir costos de producción y generar confianza para incrementar la producción». Desde Coninagro, la entidad que nuclea a los cooperativistas, su presidente, Carlos Iannizzotto, hizo hincapié en que se debe federalizar la economía y abastecer al mercado interno, de manera sustentable.
En paralelo a la relación entre Campo y Gobierno, el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) se posicionó como un interlocutor de peso ante la Casa Rosada. Si bien desde este espacio no lograron llevar al Congreso una ley para impulsar un proyecto para el sector, buscan generar una visión de largo plazo sobre el campo, más allá de los derechos de exportación.
En la coyuntura de corto plazo, y en el contexto de un Gobierno que pisó a fondo el acelerador en su estrategia de control de precios, el CAA puso en prácticas las Mesas de Maíz y Trigo, que buscan llevar soluciones en temas sensibles, como la producción de carne y de productos panificados. Aunque no hubo definiciones claras, la reunión entre representantes del campo y el gobierno nacional descomprimió por ahora la tensión, después de las declaraciones del presidente, que no descartó una vuelta a los derechos de exportación. Un dato a tener en cuenta es que la Mesa de Enlace pasará a formar parte del Consejo Económico y Social.
A la salida del encuentro, que se extendió por espacio de tres horas, los referentes de la Mesa de Enlace destacaron el clima de diálogo y confirmaron que no se modificará el actual esquema de derechos de exportación. Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) buscó llevar tranquilidad en el aspecto que más preocupa al campo: «no habrá aumentos de retenciones o intervenciones», sostuvo el directivo.
En este sentido afirmó en referencia a las declaraciones de Fernández que «no es una decisión tomada». Con respecto al control de precios, se explicó que irán cruzando datos con el Gobierno, para analizar cómo se encuentra en la actualidad el funcionamiento de la cadena agroindustrial.
En línea con el plan de 14 puntos que la Mesa de Enlace tiene como base, el titular de CRA dijo que «hay que bajar impuestos para reducir costos de producción y generar confianza para incrementar la producción». Desde Coninagro, la entidad que nuclea a los cooperativistas, su presidente, Carlos Iannizzotto, hizo hincapié en que se debe federalizar la economía y abastecer al mercado interno, de manera sustentable.
En paralelo a la relación entre Campo y Gobierno, el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) se posicionó como un interlocutor de peso ante la Casa Rosada. Si bien desde este espacio no lograron llevar al Congreso una ley para impulsar un proyecto para el sector, buscan generar una visión de largo plazo sobre el campo, más allá de los derechos de exportación.
En la coyuntura de corto plazo, y en el contexto de un Gobierno que pisó a fondo el acelerador en su estrategia de control de precios, el CAA puso en prácticas las Mesas de Maíz y Trigo, que buscan llevar soluciones en temas sensibles, como la producción de carne y de productos panificados.
Por el lado del maíz, desde este espacio señalaron a BAE Negocios que «hemos resuelto el faltante de la industria avícola, sin participación del Estado y se sigue trabajando en mecanismos de financiamiento de la industria avícola».
En este sentido, también apuntan a mejorar las condiciones para que el sector de proteína animal pueda hacerse del cereal e incentivar a los productores que vendan. Por el lado del trigo, la preocupación de las cámaras que integran esa cadena de valor pasa por lograr un abastecimiento suficiente para el mercado interno.
Por el lado del maíz, desde este espacio señalaron a BAE Negocios que «hemos resuelto el faltante de la industria avícola, sin participación del Estado y se sigue trabajando en mecanismos de financiamiento de la industria avícola».
En este sentido, también apuntan a mejorar las condiciones para que el sector de proteína animal pueda hacerse del cereal e incentivar a los productores que vendan. Por el lado del trigo, la preocupación de las cámaras que integran esa cadena de valor pasa por lograr un abastecimiento suficiente para el mercado interno.







