Cáritas Argentina es una organización de la Iglesia Católica que trabaja para dar respuesta a las problemáticas sociales que derivan de la pobreza. Cuenta con más de 40 mil voluntarios en 3.500 equipos de trabajo, distribuidos en todos los rincones del país, acompañando a personas, familias y comunidades que se encuentran en situación de exclusión y vulnerabilidad, situación que hoy vive el país de Ucrania ante el ataque y la guerra desatada por Rusia.
En este aspecto, el presidente ejecutivo a nivel nacional, Nicolas Meyer, dijo a FM Vos (94.5) y Diario en San Rafael que “sobre esta guerra, nos van informando nuestros compañeros. Cáritas es una Federación Mundial, donde cada país es autónomo, aunque estamos federados en Caritas Internacional. A través de ellos, nos llega la información de que se está trabajando muchísimo, no sólo en Cáritas Ucrania, sino en Cáritas de los países limítrofes como Polonia”, explicó.
Agregó que “están especialmente acompañando a las familias que se han tenido que desplazar, ya que este es el drama actual, como sucede cuando hay una inundación o en un incendio. Pero en una guerra, el momento de los bombardeos, es cuando la gente tiene que irse casi con lo puesto, que es lo que estamos viendo en las noticias. Por ello, Cáritas está recibiendo a estas familias, las están orientando sobre qué tienen que hacer, dónde tienen que ir, es decir, cómo poder continuar con sus vidas, algo que parecería obvio y que para ellos es tan difícil en este momento”, sostuvo.
Sobre Cáritas Argentina comentó que “por el momento no vamos a hacer ninguna acción, ya que nos comunicamos con Cáritas Ucrania y el requerimiento mayor que necesitan es de recursos, de dinero, no tanto de voluntarios, ya que ahí interviene Naciones Unidas y las fuerzas de seguridad de Emergencia. Además, nosotros no tenemos equipos preparados para trabajar en catástrofes humanitarias. Tenemos equipos más preparados para emergencias climáticas que son las que nos toca en nuestro país, y gracias a Dios, en la Argentina y en la región, no hemos tenido que formarnos y prepararnos para este tipo de catástrofes humanitarias”, expresó Meyer.
En cuanto a Cáritas de San Rafael, Meyer dijo que “la verdad que en los últimos dos años, en el contexto de pandemia por Covid, los equipos diocesanos, que son 66 diócesis, tuvieron una actitud única. En un contexto adverso, salieron a organizarse, a armar propuestas e iniciativas únicas que quizás jamás habían tenido que abordar. Fueron años de trabajo muy intensos donde se sumó muchísima gente, hecho que nos alegra y a la vez nos genera una complejidad de tener que acompañar a voluntarios nuevos, a que se sumen y tengan tareas. En estos años, Cáritas a nivel nacional se renovó, justamente este año vamos a tener un encuentro a nivel nacional en agosto y creo que va a ser un momento para celebrar y para trabajar en perspectiva para los próximos años”, concluyó.







