El reciente decreto del gobierno nacional que desregula el transporte automotor de mediana y larga distancia genero fuertes reacciones en el sector empresarial. La medida, que entró en vigencia este lunes, pone fin al sistema tradicional y abre la puerta a una mayor competencia, pero también despierta temores sobre los posibles impactos negativos en el servicio.
En ese sentido, quien se expresó en las últimas horas fue Mauricio Badaloni, uno de los dueños de la empresa Andesmar. En diálogo con FM Vos 94.5, advirtió sobre la posible precarización laboral del sistema y pidió que se aplique una baja impositiva para el transporte formal.
«Esto de alguna manera se venía trabajando. De hecho, el gobierno nacional puso de manifiesto cuál era su interés en materia de desregulación sobre el sector. Dentro de este marco, nosotros desde un principio les explicamos que el servicio de transporte de media y larga distancia difiere mucho del aeronáutico, el cual solamente está regido por cuatro compañías y dentro de las cuales se encuentra Aerolíneas Argentinas que es subsidiada por el Estado y posee cerca del 70% de las rutas aéreas. A contraposición, nuestra actividad se compone de más 120 empresas que prestan servicios en todo el territorio argentino», comenzó explicando Mauricio Badaloni.
«Los destinos en la zona de Cuyo están divididos entre alrededor de siete empresas. Hoy existen más unidades que prestan servicios a tours de compras que a servicios regulares. Digamos que también existe cierta informalidad. Eso en el sector aeronáutico no se produce, puesto que hay controles en todos los aeropuertos del mundo y del país. No existen compañías aéreas que se puedan conformar dentro del marco de la informalidad. El sistema de regulación alentaba a que las compañías se formalizaran y compitieran en igual de condiciones. En el presente, el 70% de las empresas son de turismo o cuasi formales. Y solo el 30% es formal, de media o larga distancia», agregó.
Dentro de ese mismo enfoque, se refirió al precio de las tarifas. «Es un mito el tema de los monopolios u oligopolios. Por otra parte, la diferencia en los precios de las tarifas entre una empresa formal y una cuasi formal es del 40 %. Esta diferencia tiene que ver con los impuestos y el costo laboral registrado, que tiene un 30 % de costo mayor que el transporte de turismo. Para que los precios de las tarifas bajen, primero se deben modificar estas últimas variables. Fundamentalmente, se debe aplicar una rebaja impositiva. El Estado se lleva hasta un 50 % de impuestos. Hay que equilibrar la carga impositiva para que exista una competencia de igualdad. Existen en el sector cerca de un 40 % de ‘empresas’ que trabajan en negro. Si los impuestos siguen siendo altos se van a seguir manteniendo en la marginalidad», advirtió Badaloni.
«En la actualidad, se ofrecen servicios con diferentes precios siempre dependiendo de la categoría del servicio y los horarios de los recorridos. La desregulación sobre el sector no modificará los valores de los boletos. El problema no son las empresas, no existen los oligopolios. Nosotros no conformamos los precios de los pasajes, estos están regulados por el Estado. Cuestión que también se busca romper con este decreto», añadió.
Por otra parte, puso en duda que tras esta desregulación continúe el subsidio para personas con discapacidad en el transporte de media y larga distancia. «Lo que nosotros entendemos es que estaría derogado. Los argumentos de esa norma es la declaración del transporte como servicio público, cualidad que el nuevo decreto deroga», señaló uno de los referentes de la empresa Andesmar.
«No queremos que el sistema se precarice. El gobierno nacional ha dado 60 días hábiles a los involucrados para empezar a adaptarse a la nueva norma. Nosotros vamos a seguir exponiendo todos estos temas. Incluso, hemos incorporado unos siete puntos que pueden mejorar el efecto de regulación, pero teniendo en cuenta el concepto de competencia en igualdad de condiciones. Hay que trabajar sobre los convenios colectivos y los seguros. Nosotros cumplimos con algunos ítems que las cuasi compañías no. Todo lo que estamos aportando tiene que ver con el ordenamiento de control en un marco de igualdad. Me parece que el problema está en los marcos regulatorios y en el exceso de impuestos que tiene la Argentina», expresó al final del reportaje.



