La gran crecida del fin de semana en el Río Atuel va a dejar mucha tela para cortar en el corto, mediano y largo plazo.
La última vez que se registró un evento comparable fue hace casi 20 años en el 2006, con un Río Atuel que trajo unos 500 metros cúbicos por segundo y arrasó con todo a su paso.
En este marco, los daños más significativos ocurrieron en las centrales hidroeléctricas de Los Nihuiles. La crecida inusitada del Atuel dejó fuera de servicio a las centrales Nihuil 2 y Nihuil 3, con daños que la empresa HINISA del grupo Pampa Energía, está relevando y evaluando.
Por estos días autoridades del Sindicato de Luz y Fuerza de Mendoza junto a la seccional San Rafael, estuvieron presentes en el lugar para observar personalmente la magnitud de los daños y destacar la tarea de los operarios que estuvieron en el momento del evento.
Desde el gremio emitieron un comunicado en el que agradecen “a los trabajadores que estuvieron el día de la tormenta por el trabajo que realizaron. El mismo permitió que no tuviéramos pérdidas ni lesiones personales de consideración que lamentar”.
Asimismo, en un video reafirmaron diciendo que “gracias a su labor se evitó lamentar pérdidas y lesiones humanas”.
Finalmente se manifestaron “a disposición de los compañeros y de las autoridades de la Empresa para acompañar y ayudar en lo que sea necesario”.













