Así lo afirmaba el viernes en diálogo con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, el ingeniero Alejandro Sturniolo, director de la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso de Agua (Aladyr) y vicepresidente de la Asociación Internacional de Desalinización (IDA), refiriéndose al manejo de los recursos ambientales que disponibles en nuestro país, la falta de legislación y en el desconocimiento sobre los usos correctos.
Cada 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, que este año tiene a Colombia como país anfitrión. La fecha fue establecida en 1972 en la Conferencia de Estocolmo, por lo que desde el año siguiente se recuerda el día con el fin de ampliar las bases de una opinión pública bien informada y de una conducta de los individuos, de las empresas y de las colectividades inspirada en el sentido de su responsabilidad en cuanto a la conservación y la mejora del ambiente.
Al ingeniero Alejandro Sturniolo expresó respecto de Argentina: “Necesitamos hacer algo y no lo hacemos porque vamos a contaminar, no sabemos hacerlas cosas bien, ese es el mejor resumen que puedo hacer: ante cualquier cosa nos ponemos en contra porque sabemos que lo vamos a hacer mal y no hace falta explicar que necesitamos extraer minerales, extraer petróleo, fomentar la industria agro-ganadera, pero al final del día nos damos cuenta de que no confiamos en nuestra propia gestión”. “Argentina no es un país atractivo para a las inversiones y necesitamos apoyarnos más en los comódities y para generarlos, sabemos que hace falta operar, es decir no contaminar y generar comódities”, agregó.
No obstante, aclaró respecto del mal uso del agua que no se trata de una realidad únicamente de nuestro país, sino que también ocurren en muchos lugares del mundo. Si bien la llegada de la pandemia “limpió los cielos y las aguas de los lagos”, eso ocurrió durante 15 días, habiendo químicos que contaminaron las aguas “para siempre”, como los micro-plásticos por ejemplo, que están en el 90% de las que tomamos.
Señaló además que al haber tratamientos deficientes en el saneamiento, en muchos casos se arrojan a los ríos líquidos contaminantes que podrían dañar a otras poblaciones, pudiéndose incluso de esa manera acrecentar los riesgos de Covid-19 aguas abajo.
“Es injusto pensar que todo lo que hicimos está mal, tuvo una consecuencia negativa en el medio ambiente y lo que hay que hacer ahora es aprender de lo que hicimos para aprender a hacerlo bien, para no seguir haciendo ese pasivo ambiental más grande”, destacó y añadió que es fundamental que haya mayores controles estatales a la industria privada.







