El reconocido historiador Eduardo Lazzari, conocido por sus análisis sobre historia política y religiosa argentina, visitará San Rafael este sábado para ofrecer una conferencia en el Salón de la Catedral, desde las 21 horas, titulada “Argentino del Valle Larrabure, una santidad sorprendente” en la que abordará la figura del militar asesinado por el ERP y el proceso de su causa de beatificación. La disertación forma parte de las actividades previas a las celebraciones patronales en honor a San Rafael Arcángel y propone una reflexión sobre un capítulo complejo del país: la violencia política de la década del setenta.
“El sábado me voy a dar el gusto de volver a visitar San Rafael, estuve hace unos años, un lugar bellísimo y para mí con el gran honor de haber sido convocado para esta conferencia que va a ser el sábado a las nueve de la noche en el Salón de la Catedral”, expresó Lazzari a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
El especialista explicó que el encuentro se centrará en la figura del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado y asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en 1975, y que hoy es recordado tanto por su papel militar como por su profunda fe. “Tiene que ver con descubrir parte de lo que la historia argentina, ya no tan reciente, ha ido como dejando en un cono de sombras y que es algo que impide el entendimiento de lo que pasó”, señaló.
Lazzari participa como perito histórico en la causa de beatificación de Larrabure, un proceso que, según explicó, exige un riguroso trabajo de recolección de pruebas y testimonios. “La causa de beatificación es un proceso que se inicia en la diócesis en la cual la persona murió, por eso le corresponde al coronel Larrabure haberse iniciado en el Obispado Castrense, que es en la Argentina el obispado que se encarga de la vida pastoral de los militares”, indicó.
El historiador destacó que este tipo de procesos no es judicial, aunque comparte con ellos una metodología de investigación y revisión de antecedentes. “Se juntan pruebas, se juntan testimonios, se hacen peritajes de carácter histórico, teológico, incluso de carácter médico, y luego que se hace todo eso, se eleva a la Santa Sede”, explicó.
Consultado sobre el rol de la Iglesia en casos como este, Lazzari precisó que la eventual beatificación de Larrabure podría realizarse sin la comprobación de milagros, si se demuestra que murió como mártir. “En caso de demostrarse que Larrabure murió mártir por haber vivido sus virtudes cristianas, no hace falta ningún milagro, directamente la Santa Sede lo beatifica”, detalló.
Durante la entrevista, el historiador subrayó que su labor en la causa se realiza con plena independencia profesional. “He tratado de mantener y creo haberlo logrado lo que debería ser una tarea profesional independiente. Yo no conocía a su familia antes de aceptar el encargo, y eso es importante para mantener la objetividad”, explicó.
La conferencia incluirá una primera parte expositiva y luego un espacio de diálogo con los asistentes, donde Lazzari espera contar con la presencia de jóvenes. “Me gustó su invocación a que sean los jóvenes que quizás son los que más maltratados han sido en estos años por el uso político de la enseñanza de la historia”, señaló.
En su reflexión, el disertante hizo hincapié en el valor de Larrabure como ejemplo de fe y fortaleza espiritual en medio del dolor. “Pensemos que Larrabure vivió en un cuarto que medía dos metros por uno y no alcanzaba los dos metros de altura, al que le ponían aire a través de un pequeño ventiladorcito, y vivió 375 días en esas condiciones”, recordó. “En el caso de Larrabure lo que llama poderosamente la atención es ver el gran equilibrio que ha mantenido durante su cautiverio”, añadió.
Además, el historiador contextualizó el fenómeno de la violencia de los años setenta dentro del marco mundial. “La República Argentina fue el escenario de uno de los mayores episodios de guerra revolucionaria que asoló el mundo en esa década”, remarcó.
Finalmente, Lazzari invitó a la comunidad a participar del encuentro y reflexionar sobre los desafíos de la memoria histórica. “Espero que todos puedan disfrutar también del ejercicio intelectual de pensar el pasado y sobre todo de hallar un equilibrio que nos va a ayudar a que la Argentina sea mejor”, concluyó.



