En un contexto donde la gestión del agua es el pilar de la producción mendocina, el Departamento General de Irrigación (DGI) ha puesto en marcha una estrategia integral para transformar la realidad de las fincas. Natalia Morales, coordinadora de Jefatura de Gabinete del organismo, detalló los alcances del programa de asistencia técnica que no solo brinda conocimientos, sino que abre las puertas a créditos con tasas preferenciales. Con más de 550 productores ya capacitados y el inicio de una nueva modalidad híbrida este febrero de 2026, la meta es clara: que la eficiencia deje de ser un concepto técnico y se convierta en una práctica cotidiana en cada hectárea de la provincia.
Un puente entre el conocimiento y el financiamiento
El programa nace de un convenio estratégico entre el Consejo Federal de Inversiones (CFI), el gobierno de Mendoza e Irrigación. Su enfoque principal es la eficiencia de aplicación, es decir, el manejo del agua una vez que llega a la propiedad del productor. «Este programa de asistencia técnica busca fortalecer una pata crucial de la gestión hídrica: la aplicación en finca. El incentivo es directo: asistir a las tres jornadas de capacitación le permite al productor obtener un certificado del DGI que le otorga una tasa preferencial ante el CFI», aseguró Morales en medio de la entrevista que brindó a FM Vos 94.5.
«Hablamos de cinco puntos menos sobre la tasa vigente para líneas de tecnificación. Es un beneficio concreto para que la inversión en tecnología sea realmente accesible y sustentable financieramente», destacó.
De la teoría a la parcela: una amplia gama de soluciones
Una de las premisas del programa es que la eficiencia no siempre requiere de inversiones millonarias. A través de ingenieros agrónomos y parcelas demostrativas (muchas veces facilitadas por el INTA), los productores pueden visualizar alternativas adaptables a su realidad. «El año pasado recorrimos casi todas las cuencas provinciales y este año redoblamos la apuesta con una modalidad híbrida; clases teóricas virtuales para facilitar el acceso y una jornada práctica presencial obligatoria», comentó Morales.
«En las parcelas demostrativas, los productores ven que la eficiencia puede mejorar con herramientas sencillas como mangas o marcos, que no demandan una inversión excesiva. El equipo de ingenieros va al territorio horas antes, prepara el terreno y muestra en la práctica cómo optimizar cada litro de agua», explicó.

Diagnóstico y acompañamiento: la clave del éxito
El programa de asistencia técnica no termina con la simple entrega de un certificado o la aprobación de un crédito; Irrigación plantea un esquema de seguimiento integral que garantiza que la tecnología implementada se traduzca en un ahorro real de agua y una mayor rentabilidad para el campo.
El primer paso de este proceso es el establecimiento de una línea de base. Antes de instalar cualquier sistema de tecnificación, se realiza un diagnóstico inicial en la propiedad para determinar con qué nivel de eficiencia parte cada finca. «Es un dato fundamental para que el productor entienda su punto de partida y pueda valorar, con números claros, el impacto de las mejoras que vendrán», señaló la coordinadora de Jefatura de Gabinete de Irrigación.
Posteriormente, se brinda un acompañamiento en la selección de la tecnología. No todos los cultivos ni todos los suelos requieren la misma solución. «El equipo de Irrigación asesora al productor sobre cuáles son las herramientas más adecuadas para su caso específico —ya sean mangas, riego por goteo o marcos—, evitando que se realicen gastos innecesarios en equipos que no se adapten a sus necesidades particulares», remarcó.
«Acompañamos al productor durante todo el primer ciclo productivo. La tecnificación exige modificar prácticas culturales muy tradicionales, y nuestro equipo está ahí para asegurar que esa transición sea exitosa y evaluar, al finalizar el ciclo, cuánto mejoró realmente la eficiencia de aplicación», amplió.
Puertas abiertas a la comunidad productiva
Aunque el programa está vinculado al financiamiento del CFI, Natalia Morales enfatizó que el conocimiento es un bien público y que la convocatoria es amplia para cualquier interesado en mejorar su producción. «La capacitación está abierta a todos los productores, independientemente de si hoy pueden o no acceder al financiamiento. Nuestra intención es brindar un abanico de opciones permanentes. El año pasado llegamos a más de 550 personas con experiencias muy enriquecedoras en cada cuenca. Este año, a través de la virtualidad, buscamos llegar a más productores en una misma jornada. En la web de Irrigación, bajo la pestaña de programas, está disponible todo el material y el botón de inscripción para las instancias de este 2026», informó sobre el final de la conversación.
Cronograma y fechas claves de encuentros
Los encuentros se desarrollarán bajo una modalidad híbrida, que incluye dos clases teóricas virtuales (con opción de elegir entre dos días) y una instancia práctica presencial, por lo que se combina formación técnica y aplicación concreta en campo. Esta primera capacitación del año se dictará según el siguiente detalle:
-Primera clase teórica por zoom: jueves 12/02 18 horas
-Segunda clase teórica por zoom: jueves 19/02 9 horas o viernes 20/02 18 horas.
-Tercera clase presencial a confirmar día, horario y lugar.
La inscripción, libre y gratuita, se realiza completando el formulario en https://www.irrigacion.gov.ar/web/programa-capacitacion/
Vale destacar que en esta nueva capacitación acompaña INTA Mendoza.







