Las empresas constructoras de la provincia están en un altísimo porcentaje sin obras y con una situación “alarmante”. En el último año y medio se calcula la pérdida de unos 20 mil empleos y afirman que los planes actuales solo le sirven a la demanda individual que suele ser informal.
Así, el panorama trazado desde la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza (CECIM), que nuclea a 70 empresas del sector, es preocupante. Su presidente, Gerardo Fernández, habló con FM Vos (94.5), quien también criticó las demoras de pago de certificaciones de obras en casi todos lados, haciendo una excepción de Guaymallén.
“La situación es alarmante y las expectativas bastante escasas, esto empezó hace casi un año y medio para dos, estamos sin licitaciones, el 96% de las empresas relevadas están sin trabajo, tenemos 20 mil empleos registrados perdidos. Lo que hemos visto tanto de Procrear como de Mendoza Activa son programas con buena intención, pero destinados a apalancar la demanda individual que no afecta a las empresas”.
El sector privado, señalan, es un porcentaje elevado informal. “Para participar como proveedor del Estado se debe cumplir toda una serie de requisitos que elevan el costo. Lo que ha pasado es que muchas de nuestras empresas que prestaron servicios en años anteriores han quedado con acreencias de mucho dinero y han quedado descapitalizadas; muchos se niegan después de años en la formalidad pasar a la informalidad”.
Las empresas nucleadas dentro de CECIM, suelen estar dedicadas a infraestructura como barrios, cunetas, cloacas, entre otras. En diciembre ya se había contabilizado la pérdida de 7 mil puestos de trabajo, pero la pandemia agudizó la situación.
A largo plazo, dijo Fernández, la idea “es rever la matriz productiva porque ya son muchos los ciclos de crisis y no queremos seguir viendo perder empresas en el camino. Habrá que rever el tema de la minería que a muchos les genera incomodidad política, hay mucha arenga más política que técnica”.







