Suele decirse que con la llegada del 21 de marzo, también lo hace el otoño en el hemisferio sur del mundo, mientras que en el hemisferio norte se asoma la primavera en algo conocido como “equinoccio”. No obstante, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que en realidad, este año lo hizo ayer miércoles 20. Sobre este fenómeno natural, dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, el reconocido astrónomo local Jaime García, director del Instituto Copérnico que se encuentra en Rama Caída.
El SMN informó que el otoño comenzó a las 0.06 del 20 de marzo y no hoy 21. Para despejar cualquier duda, consultamos a Jaime García que explicó que efectivamente es así, aunque en San Rafael lo hizo un poco más tarde (a las 0.07.44).
“Aunque aún no hay ningún ‘síntoma’, porque no se ha perdido el verde (creo que por el calor)”, dijo y agregó que esta diferencia de una día tiene que ver con que “lo que se expone en el calendario es una cuestión aproximada, porque no se ha dado nunca de poner la hora exacta ni la fecha exacta, el cambio se debe a que en realidad este año en particular, nosotros le agregamos un día al calendario, como todos los años no tiene la misma duración, el año civil respecto del año verdadero (astronómico), o sea el año astronómico en realidad tiene 365,25 días, ese cuarto día nos hace que cada cuatro años tengamos uno bisiesto (hay que sumar un día más porque si no se nos va desfasando el calendario), esa fue la reforma que hizo primero Julio César y después el Papa Gregorio (por eso el calendario que nosotros usamos se llama ‘Gregoriano’); eso hace que las fechas en que la Tierra se ubica en los puntos que son los cambios de estación sean variables, porque al no coincidir la fecha civil con la fecha astronómica, esos son los desfasajes que se producen”.
Específicamente sobre el “equinoccio”, García señaló que es una de las dos fechas del año en las que es idéntica la duración del día respecto de la duración de la noche (12 horas), dándose en el inicio del otoño y en el inicio de la primavera. “Este equinoccio es el de otoño, porque si uno mira al Sol todas las mañanas va a ver que viene del sur y va a ir apareciendo cada vez más al norte; el 21 de junio el Sol ‘para’ o ‘se detiene’ y con eso se da el ‘solsticio’ (‘sol quieto’), volviendo otra vez hacia el sur”, exhibió y aclaró que en realidad no es que el Sol se mueva, sino que está ligado a la inclinación del eje de la Tierra.







