La institución desarrolla actividades de sensibilización en sus distintos anexos con el objetivo de que los estudiantes aprendan a identificar señales de alerta frente a ofertas engañosas y riesgos presentes en las redes sociales.
El CENS Arturo Blanco lleva adelante una serie de jornadas de sensibilización destinadas a prevenir situaciones de trata de personas, explotación laboral y sexual, y grooming. La propuesta forma parte de una iniciativa impulsada por la Dirección General de Escuelas y busca brindar herramientas a jóvenes y adultos para reconocer las distintas modalidades de captación que actualmente se producen, muchas de ellas a través de las redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Dentro de ese marco, la directora de la institución, Belén Vargas, explicó que la actividad comenzó la semana pasada (el 30 de julio se conmemora el Día de Sensibilización y Formación contra la Trata, la Explotación y el Grooming) en uno de los anexos del establecimiento y continuará durante los próximos días en las restantes sedes.
«Lo que hacemos es recuperar el conocimiento que tienen los estudiantes sobre estas temáticas y analizar noticias para que adviertan cuáles son las señales donde podemos estar expuestos a una situación de trata, de explotación o de grooming», explicó a Diario San Rafael y FM Vos (94.5).
Esta serie de iniciativas se trata en el CENS de San Juan Bosco 189 y en los anexos ubicados en El Toledano, Cuadro Nacional (con el aula satélite de Villa Laredo) y en El Sosneado, que funciona en la Escuela Zapata.
Según detalló, el trabajo se desarrolla a partir de casos reales y material proporcionado por la Dirección General de Escuelas, lo que permite reflexionar sobre las distintas estrategias utilizadas para captar personas con fines de explotación laboral, explotación sexual o mediante engaños a través de internet.
Vargas señaló que los estudiantes del CENS, al tratarse principalmente de jóvenes y adultos, pueden encontrarse especialmente expuestos a falsas propuestas laborales.
«Nuestros estudiantes, como son jóvenes y adultos, quizás están más expuestos a estas situaciones de explotación laboral o de trata de personas», indicó.

Uno de los aspectos que más llamó la atención durante las jornadas fue una percepción compartida por varios alumnos respecto de la confiabilidad de determinadas ofertas difundidas por internet.
«Hay conocimiento, pero está esa idea de que en San Rafael no pasa», comentó la directora. Además, explicó que muchos estudiantes consideran que una propuesta laboral es segura simplemente porque quien la publica posee una cuenta en Instagram.
«Si tiene Instagram es porque esa persona es confiable. Me parece que se confunden algunas cuestiones», advirtió.
Frente a esa realidad, durante los encuentros se trabaja especialmente en la necesidad de verificar la información antes de aceptar cualquier propuesta.
«Todo lo que pasa en la web hay que mirarlo con un grado de desconfianza», sostuvo Vargas. En ese sentido, recomendó revisar cuándo fue creada una cuenta, la cantidad de publicaciones, los seguidores y otros elementos que permitan comprobar si se trata de un perfil auténtico.
Asimismo, destacó que también se analizan las señales de alerta para que los estudiantes puedan distinguir cuándo una situación resulta normal, cuándo requiere mayor precaución y en qué casos corresponde realizar una denuncia.
«Lamentablemente atacan por todo. Hay gente mala en todos lados», afirmó.
La directora también remarcó que estas problemáticas no son ajenas a la realidad local y recordó que durante las jornadas se analizaron noticias ocurridas en Mendoza.
«En San Rafael también pasa», señaló, al tiempo que insistió en la importancia de mantenerse alerta tanto frente a ofertas laborales sospechosas como a contactos realizados mediante redes sociales o aplicaciones de mensajería.
Las actividades continuarán en los distintos anexos del CENS Arturo Blanco, con el objetivo de que todos los estudiantes puedan participar de estos espacios de reflexión y prevención.
Finalmente, Vargas destacó que la responsabilidad no alcanza únicamente a los adultos, sino también al acompañamiento de niños y adolescentes en el uso de las tecnologías.
«Hoy el peligro está atrás de un teléfono o atrás de una red social», concluyó.



