El Centro de Ingenieros de Mendoza realizó un análisis de la situación actual de la construcción en la provincia, tomando como punto de partida una nota de opinión publicada en el diario Los Andes en 1944, a pocos meses del devastador terremoto de San Juan. El ingeniero Antonio Luis Curi, integrante de la institución, dialogó con FM Vos 94.5 para compartir las conclusiones de este relevamiento y su visión sobre el panorama constructivo mendocino.
Al abordar la actualidad constructiva en Mendoza, Curi remitió a la mencionada nota, la cual identificaba tres problemas fundamentales: la escasez y carestía de la vivienda, la vulnerabilidad sísmica y la mala calidad estética e higiénica de las construcciones. «El Centro de Ingenieros considera que, habiendo pasado más 80 años, esos tres problemas que se plantearon en su momento persisten con ciertos matices, por supuesto, pero mantienen la necesidad de resolverlos, está vigente la necesidad de solucionarlos», afirmó al principio de la entrevista.
Sobre la escasez y carestía de la vivienda, la opinión de Curi fue contundente. «La situación se ha agravado con el tiempo debido a las políticas económicas y el aumento demográfico, dificultando cada vez más el acceso a la vivienda para la clase media», advirtió.
Luego, se refirió al tema de la vulnerabilidad sísmica. “Sobre este punto hay que reconocer que ha habido mejoras significativas gracias a los códigos de construcción y la policía municipal. Sin embargo, sobreviven todavía construcciones de adobe y de ladrillo, incluso con estructuras de hormigón, realizadas de forma clandestina, lo que representa un peligro importante», declaró.
En esa misma línea, comentó que la construcción clandestina tiene dos orígenes: la ignorancia y el intento de reducir costos. «Existe una ignorancia de la persona que construye en forma clandestina, porque no consulta a un profesional como corresponde, y no respeta las normas. El otro tema es el de los costos. La gente tiene que construir una habitación más, y la hace como puede. No la declara para evitar los gastos del proyecto, los planos y toda la cuestión municipal. Entonces, hace esa construcción de forma clandestina», enfatizó.
«Lo que pasa es que esta práctica conlleva un riesgo que puede terminar con la vida de él, de su familia, o de otras personas. También, puede deteriorarse la construcción a tal punto que lo que hizo, de alguna manera, lo perjudique económicamente. La gente no se da cuenta que se está sometiendo a un riesgo importante», expresó.
«No pasa el tema por declarar solamente una superficie cubierta, sino más bien por un tema de seguridad. En ese bien van a vivir personas y hay que protegerlas. El fisco es el responsable, los códigos de edificación de los municipios generalmente no contemplan la figura del relevamiento de construcciones clandestinas. Al declarar una superficie se debería demostrar que esa estructura cumple con los códigos. La gente cuando construye debe consultar con un profesional. Desde el año 44, que fue el terremoto en San Juan, hasta hoy han evolucionado las normas sismoresistentes. Las mismas permiten construir con gran seguridad las construcciones frente a la ocurrencia de un sismo de determinada intensidad. La intención del Centro de Ingenieros es siempre colaborar», completó con respecto a este tema.
Sobre el cierre del reportaje, se refirió a la evolución de los precios de la construcción en lo que va del año, indicando una relativa estabilidad en los últimos meses. «El último relevamiento que se ha hecho no ha arrojado prácticamente variaciones respecto del mes anterior. O sea, el costo de la construcción en realidad ha variado los últimos meses muy poco. Ha oscilado entre un pequeño aumento, una pequeña disminución y prácticamente se ha estabilizado. Los últimos datos son de principios de abril «, precisó.
Consultado sobre el impacto de las recientes medidas económicas nacionales, como la salida del cepo, en los precios de los materiales, Curi señaló que aún no cuentan con datos procesables. «En realidad nosotros el relevamiento de precios lo hacemos del 1 al 10 de cada mes. Y las medidas fueron tomadas prácticamente en esa fecha. Por eso, no contamos con datos procesales. Igualmente, tenemos la información que hubo algunos lugares que vendían los materiales con remito abierto», contó.
Por último, comunicó que el Centro de Ingenieros realiza el relevamiento del costo de la construcción en pesos y en dólares (oficial y blue), aunque con la unificación cambiaria, la diferencia entre ambos prácticamente ha desaparecido. «En la actualidad con la unificación cambiaria, prácticamente esa diferencia ha desaparecido. Ya no sería una variable a tener mucho en cuenta», finalizó.







