A más dos semanas de la puesta en marcha de las nuevas restricciones en Mendoza, las autoridades del Gobierno local analizan el comportamiento de la ciudadanía y estudian si será necesario aplicar otras medidas de ajuste.
Entre las principales disposiciones, la provincia restringió la circulación de 0.30 a 5.30, la realización de eventos en lugares habilitados cerrados con una capacidad de 50 % y con límite de 250 personas, mientras que al aire libre se deberá respetar la distancia de un metro cuadrado por persona y un tope de 250 asistentes.
Las restricciones se decidieron el lunes posterior al fin de semana largo por Semana Santa y mucho tuvo que ver la explosión de casos positivos.
«La segunda ola ha tenido un comportamiento abrupto y explosivo. De contar 100 casos por día, pasamos a 300 y rápidamente a 800, también contamos 1.000. Ahí nos hemos estabilizado», expresó en declaraciones radiales la ministra de Salud, Ana María Nadal.
La funcionaria manifestó que si bien las cifras son preocupantes y estresan aún más el sistema sanitario que cuenta con un 90% de camas UTI ocupadas, «la pandemia se comporta así, es decir, se dan estos grandes picos que tienen que ver con lo propio de la enfermedad».
¿Se vienen nuevas restricciones?
Frente al aumento de casos, la saturación del sistema y el colapso de las camas UTI, muchos especulan con la posibilidad de aplicar nuevas restricciones en Mendoza. Incluso, durante el fin de semana Rodolfo Suarez estuvo recorriendo diferentes zonas para observar en persona el comportamiento de los ciudadanos.
Respecto a la posibilidad de nuevas medidas de control, El Sol consultó con fuentes del Gobierno y descartaron temporalmente la idea: «Es necesario esperar unos días para ver cómo ha sido el impacto de las medidas establecidas hace unas semanas. Por el momento, se analiza todo minuto a minuto», expresaron.
Nadal, en tanto, sostuvo que la provincia se adelantó a las decisiones de la Casa Rosada: «Mendoza antes que Nación tomó la restricción de horarios en la nocturnidad. Hay mucho control para ver si se puede reducir el movimiento en grandes eventos. La provincia anticipadamente a las decisiones de la Nación ya lo tomó».
Por su parte, el cardiocirujano Claudio Burgos en declaraciones radiales enfatizó que «hay que aprender a convivir con el virus, no se puede parar todo. Ya lo vimos en la primera etapa que no funcionó. Con estas restricciones hay que llamar a la conciencia y solidaridad de la gente, para que entienda que el contagio masivo es perjudicial para la salud de ellos mismos, su familia y la comunidad. Hay que trabajar en el área, pero no cerrar todo».
La gente está más ávida a denunciar
La otra preocupación es que, a pesar de que los contagios han crecido, siguen produciéndose fiestas clandestinas.
«Este fin de semana montamos un operativo policial que contó con la presencia de 450 efectivos en puestos fijos y móviles. La pandemia es una preocupación que nos compete a todos por igual», refirió Néstor Majul, Subsecretario de Relaciones con la comunidad.
El funcionario recalcó que el comportamiento de la gente ha cambiado notablemente y mucho ha tenido que ver con que Suarez no cerró todo, sino que se dispusieron medidas restrictivas más flexibles.
«La gente sabe que hay límites, como el horario de circulación que es hasta las 0.30 y lo respeta, además, está más ávida a denunciar y se convierte en una ayuda esencial para nuestro trabajo», describió Majul y agregó: «Es muy significativa la toma de conciencia de la sociedad en esta etapa de la pandemia. La reacción es muy diferente al 2020».
Pese a esta «notable toma de conciencia», el fin de semana se desactivaron varios festejos clandestinas. «En total hubo 30 denuncias por reuniones no permitidas y ruidos molestos en el Gran Mendoza. Las mismas fueron notificadas al 0800 y al 911, lo que demuestra el compromiso de la gente», expresó el funcionario de Seguridad.
La mayoría de las denuncias se efectivizaron en zonas del Gran Mendoza: un histórico boliche de Las Heras; un conocido bar de Godoy Cruz; una casa particular en Guaymallén y una finca en Maipú. También se efectuaron de licencias por circular en estado de ebriedad.
Qué pasa en los colectivos
Otro de los puntos preocupantes es lo que ocurre en el servicio de transporte público. Lo cierto es que las autoridades, tras la recomendación de epidemiólogos, han establecido como norma que una de las ventanillas de las unidades debe ir abierta durante todo el recorrido. Esto es con lluvia, calor o frío.
«Si bien se estableció que se señalizara una ventanilla para que los usuarios no la cerraran, ahora, frente a la desobediencia de muchos, hemos procedido a tomar la decisión de bloquear la misma», explicó el director de Transporte, Luis Borrego.
«Instruimos a las empresas para que empiecen a trabar todas las ventanillas identificadas», advirtió el funcionario. Por su parte, el Secretario de Servicios Públicos, Natalio Mema, hizo un llamado a los usuarios para respetar las normas establecidas en los colectivos ya que muchos no hacen caso a las exigencias sanitarias.
Por otro lado, instó a que los pacientes que requieran realizarse un hisopado eviten el uso del transporte público para llegar al laboratorio o nosocomio. «Es algo obvio, pero no se cumple y la idea es continuar con la menor cantidad de contagios en las unidades», refirió.
Las escuelas siguen abiertas
Finalmente y por decisión de Suarez, las escuelas en Mendoza siguen con sus puertas abiertas. Las autoridades entienden que es en ese lugar donde menos contagios se producen ya que se respetan los protocolos a rajatabla.
Las cifras avalan la estrategia política y sanitaria del mandatario al determinar que sólo el 1% de los 2.915 establecimientos educativos de la provincia ha notificado casos positivos de COVID. El reporte del gobierno además destaca que actualmente 15 escuelas (0,5%) se encuentran cerradas por contagios.
Fuente: El Sol







