El recambio de autoridades en la Fundación ProMendoza se produce en una coyuntura económica de extrema complejidad. Santiago Laugero, quien asume la presidencia de la institución en representación de la Federación Económica de Mendoza (FEM), analiza los desafíos de un entramado productivo que enfrenta una transición asfixiante. Con una mirada que equilibra la promoción de exportaciones y la defensa de la microeconomía local, Laugero advierte sobre la desaparición de empresas y la necesidad de herramientas financieras que acompañen al sector privado en un escenario de consumo en baja y costos en alza.
Como ente mixto donde convergen el sector público y el privado, ProMendoza busca ser el puente para que las pequeñas y medianas empresas logren la escala necesaria para sobrevivir. «Estamos convencidos de que Mendoza necesita fortalecer su competitividad, ampliar su infraestructura estratégica y generar condiciones para la inversión. En ese marco, acompañar a las pymes para su crecimiento es fundamental. Parte de ese crecimiento tiene que ver con la posibilidad de ampliar mercados; cualquier emprendimiento que necesite optimizar su producción requiere buscar nuevos horizontes comerciales. Desde nuestra entidad vamos a potenciar esas estrategias para que nuestras empresas puedan escalar su productividad», aseguró Santiago Laugero en diálogo con FM Vos 94.5.
La brecha productiva: actividades en auge frente a sectores que luchan por sobrevivir
En otro tramo de la charla, Santiago Laugero se tomó el tiempo para describir una Mendoza dual, donde sectores vinculados a la energía y los servicios financieros muestran indicadores positivos, mientras que el resto del tejido productivo lucha por no cerrar sus puertas.
Al analizar los indicadores actuales, diferenció claramente los sectores favorecidos de aquellos que están en crisis. «En el escenario económico actual hay cuatro sectores muy beneficiados: la minería, el petróleo no convencional vinculado a Vaca Muerta por el superávit energético, el agro con buenos precios de commodities y los servicios financieros. Estos sectores hoy muestran barras muy altas hacia arriba desde el punto cero», indicó.
No obstante, la contrapartida es la profunda crisis del entramado pyme, que representa la mayor parte del empleo en la provincia. «La realidad del resto es delicada. Sectores como el comercio, la vitivinicultura, la agricultura, la agroindustria, el turismo y la construcción están sufriendo mucho», declaró el titular de ProMendoza.
«Ya hay estadísticas preocupantes; el 6% de las empresas que estaban activas en Mendoza en enero de 2024 ya han cerrado. Es una combinación letal de factores: tasas de interés altas, consumo a la baja por la pérdida de poder adquisitivo y un tipo de cambio que hoy no nos permite ser competitivos frente a otros países», analizó.

El debate por el Fondo de la Transformación: la herramienta sobre la estructura
Ante la decisión del gobierno provincial de disolver el Fondo para la Transformación y el Crecimiento (FTyC), Laugero marcó una postura clara: se puede optimizar la gestión, pero no eliminar el financiamiento. «Manifestamos nuestro desacuerdo con la eliminación del fondo. Entendemos que el Gobierno vea una estructura con mucho personal y gastos administrativos que consumen los recursos destinados a créditos, y estamos de acuerdo en que la estructura se optimice y se use tecnología. Pero una cosa no implica la otra. El FTyC ha sido una herramienta de enorme utilidad durante 32 años: miles de hectáreas mejoraron su riego y muchos proyectos turísticos se apalancaron allí», destacó.
«Lo importante es la herramienta; ya sea a través de este fondo o del ente que se determine, es vital facilitar y abaratar el acceso al financiamiento productivo», consideró.
Reasignar recursos para un impacto inmediato
La propuesta de las cámaras empresariales incluye una revisión profunda de cómo se están utilizando los fondos estratégicos de la provincia, con el objetivo de dar un alivio rápido y efectivo a la producción y el empleo en un contexto de asfixia financiera.
En lo que refiere al destino de los fondos, Santiago Laugero subrayó la necesidad de recalibrar las prioridades de la inversión pública provincial. «Planteamos la necesidad de revisar los proyectos de inversión pública. Si bien una parte de los fondos del resarcimiento se destinó a infraestructura productiva, otros se han redirigido a rutas nacionales o proyectos que no son de índole productiva. Creemos que sería una opción necesaria usarlos para capitalizar herramientas de subsidio de tasas en lugar de desviarlos a otros fines», explicó el presidente de ProMendoza.
En este sentido, el subsidio de tasas aparece como la alternativa más viable para inyectar liquidez de forma directa en el sector privado. «Es una opción válida usar esos recursos para contrarrestar esta difícil transición mediante subsidios a través de entidades como el Banco Nación. Estos estarían dirigidos específicamente a paliar la situación de las pymes mendocinas que hoy tienen rentabilidad nula o negativa. Necesitamos que ese dinero actúe como un amortiguador para que las empresas no sigan cerrando y puedan sostener el empleo», enfatizó.
El equilibrio del tipo de cambio
Finalmente, Laugero se refirió a la encrucijada cambiaria que afecta tanto a la exportación como al turismo, un motor clave para zonas como San Rafael. «Son equilibrios difíciles e inestables. Entendemos la estrategia nacional de combatir la inflación, pero un tipo de cambio que no acompañe la inflación de los últimos meses termina restando competitividad», planteó con sensatez.
«Lo vemos en el turismo; el extranjero hoy tiene más difícil venir y el nacional tiene su capacidad de compra resentida. Si el tipo de cambio hubiera acompañado la inflación de los últimos nueve meses, los precios tendrían hoy otra variabilidad, pero el sector exportador estaría en mejores condiciones para competir en el mundo», completó.







