Dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Tabaré Bassi, secretario de Ganadería de la provincia de Río Negro respecto de lo que está ocurriendo por estos días en El Bolsón, en su provincia, donde los bomberos están llevando a cabo una “guardia de cenizas” para evitar el reinicio de las llamas que afectaron un perímetro de más de 10 mil hectáreas, habiéndose consumido cerca de 8 mil, incluyendo muchos bosques nativos.
El incendio en El Bolsón inició el 24 de enero pasado, y según datos oficiales, ya arrasó con 7.500 hectáreas. Fue iniciado por un grupo de seis personas que hicieron fuego para poder cocinar y, al no haber sido apagado correctamente, avanzó de manera silenciosa hasta un pinar cercano. Al día siguiente, el incendio se descontroló hasta convertirse en el mayor de la zona cordillerana en las últimas décadas.
Bassi recordó que la gobernadora Arabela Carreras declaró el estado de “alerta máxima” en toda la provincia por 90 días, que incluye la prohibición de realizar fuegos al aire libre y toda actividad que pueda ocasionar incendios. El decreto comprende a las tierras públicas de todo Río Negro y los espacios que no estén específicamente habilitados para tal fin, con el propósito de minimizar los riesgos ante la posibilidad de que se produzcan nuevos incendios, teniendo en cuentan las condiciones climáticas preponderantes de extremo calor y baja humedad. Por otra parte, la mandataria decretó la “emergencia y desastre agropecuario” por incendios rurales y forestales en toda la zona. “La idea de ambos decretos es por un lado, tratar de prevenir, de que no haya nuevos incendios en la zona cordillerana que está transitando un período de altas temperaturas y bajas humedades, por acumulación de material seco, en el cual cualquier fuego puede disparar un incendio”, dijo y destacó que a la población se le ha pedido que evite iniciar cualquier foco de calor que pueda convertirse en un incendio, lo que ahora va acompañado por estas piezas legales.
Desde el municipio de El Bolsón, se trabaja por otra parte para llegar con asistencia a los productores que se han visto damnificados por este desastre natural, pues el perdido no es sólo bosque nativo, sino que hay zonas donde se desarrollan actividades ganaderas y forestales. “La gran pérdida que ha habido en este incendio, es el recurso forestal y ambiental, se han quemado miles y miles de hectáreas de forestación, principalmente cipreses, pinos y eso es un perjuicio forestal y ambiental muy difícil de cuantificar”, lamentó.







