Por Enrique Mario Barrera | Por fin se alinean los planetas sobre el sur mendocino. Vaca Muerta está dando excelentes resultados en Neuquén y su gobierno provincial está poniendo a tono su red vial junto a las empresas allí instaladas, gracias a que su actividad petrolera ha tomado una curva ascendente que parece no tener fin. Varios pueblos del norte neuquino están recibiendo personas destinadas a trabajar en la zona, lo que está obligando a mover a la construcción en forma notable.
Hay pueblos que ven crecer su población y la falta de viviendas y empresas de servicios impulsan su desarrollo.
Mientras tanto en Mendoza, el ejecutivo comienza a poner el ojo en ello y aparecen las declaraciones tendientes a querer solucionar una de las obras más requeridas por el oasis sur, el tramo de la Ruta Nacional 40 entre Bardas Blancas y Ranquil del Norte, ojalá que este impulso no quede como otra promesa electoral, lo que dependerá de que estemos atentos los sureños y acompañemos las gestiones que se realicen para comenzar a concluir tantos proyectos eternamente postergados.
El monto de un préstamo para realizarlo no es tan significativo para esta obra, que servirá para unir a nuestra provincia con la Patagonia con todo lo que eso significa económica y socialmente, dándole al sur una puerta hacia algún lado para comenzar a salir del encierro en que estamos.
Imaginemos que ese tramo se termina, el tránsito aumentará definitivamente hacia el norte y allí San Rafael debe pensar como unir la RN 40 de nueva traza con la RN 146 que conecta con el este del país incluyendo los puertos que llevan al Atlántico y obligará a definir por donde hacer transitar la carga pesada que vendrá desde Vaca Muerta y la zona minera del sur provincial ¿será por la RN 144 con la Cuesta de Los Terneros incluida o será necesario vincular la RN 40 con la RP 150 en cercanías de Agua del Toro, tantas veces requerida?
Solo 10 kms de camino nuevo se necesita para hacer esa última opción.
No nos olvidemos que nuestro departamento ya cuenta con un puerto seco en la zona industrial de Cuadro Nacional.
Todas estas dudas se vienen planteando desde hace tiempo en el oasis sur y siempre fueron quedando relegadas pero, está llegando el tiempo de comenzar a definirlas porque el comercio internacional se mueve aceleradamente y no espera a nadie, solo los que “dicen y hacen” ingresan a él.
Seamos protagonistas del despegue definitivo del sur, exigiendo estar presentes en la planificación de estas obras que se plantean y un gran paso será lograr que el deseo de terminar el tramo de la RN 40 al sur de Bardas Blancas se concrete lo antes posible.


