La subdirectora administrativa del hospital Schestakow, Noemí Galdeano, explicó que los fondos corresponden al recupero de prestaciones realizadas a pacientes con cobertura médica y que se destinan al mantenimiento, infraestructura y equipamiento del establecimiento. El Hospital Schestakow recibió $4.700 millones durante 2026, hasta el 31 de octubre, a través del sistema de recupero de prestaciones médicas que gestiona el Reforsal. Se trata de recursos provenientes de los servicios brindados a pacientes que cuentan con obras sociales o prepagas, cuyo cobro permite fortalecer económicamente al establecimiento sanitario de San Rafael.
La subdirectora administrativa del hospital, Noemí Galdeano, explicó en diálogo con Diario San Rafael y FM Vos (94.5) que el mecanismo contempla la devolución al establecimiento del 70% de los montos que se facturan y cobran por las prestaciones realizadas. «El Reforsal es el ente que gestiona y cobra las prestaciones que realiza el hospital o cualquiera de los otros entes o efectores de la provincia de salud. Nos devuelve el 70% de lo que nosotros le enviamos y en ese concepto, digamos, se facturan todas las prestaciones a las obras sociales, prepagas, incluyendo también a la obra social provincial», detalló.

El sistema comprende una amplia variedad de servicios médicos. No solamente se facturan las consultas en consultorios externos, sino también las internaciones, las intervenciones quirúrgicas y otros procedimientos que requieren recursos del establecimiento. «Todas las prestaciones que realice el hospital, desde la consulta que vos hacés en consultorio externo, hasta la internación, las cirugías, incluso los traslados en helicópteros que han sido con pacientes mutualizados. Incluso eso se factura y se cobra en las obras sociales», explicó Galdeano.
De esta manera, una persona que cuenta con cobertura médica puede atenderse en el hospital público y recibir las prestaciones correspondientes, mientras que posteriormente se realiza la facturación a su obra social o prepaga. La funcionaria también hizo referencia a la cantidad de pacientes con cobertura que recurren al sistema público. En ese sentido, consideró que las dificultades económicas actuales también repercuten en el funcionamiento de las obras sociales y en las posibilidades de sus afiliados de afrontar determinados gastos.
«En este momento, también el tema económico está complicando. Las obras sociales también están un poco complicadas. El hospital es el destino básico para llegar a la salud», sostuvo. Además, remarcó que el Schestakow mantiene la atención de personas con cobertura médica cuando se presentan urgencias o cuando determinadas situaciones no pueden resolverse en el ámbito privado. «Siempre hemos recibido en casos de urgencia, o en algunos casos que no se ha podido resolver en el privado. Nunca se ha derivado a otro lado, siendo que lo podíamos resolver nosotros», afirmó.

El destino de los recursos recuperados
Respecto del destino de los $4.700 millones, Galdeano aclaró que se trata de dinero que ingresó efectivamente al hospital y que permanece en el establecimiento para atender distintas necesidades de funcionamiento.
«Esos 4.700 millones son los que llegaron efectivamente acá al hospital, en función de lo que Reforsal pudo cobrarles a las obras sociales. Las recuperó de las obras sociales de las que nosotros prestamos servicio. Eso llega directamente al hospital», precisó. En cuanto a su utilización, señaló que los recursos permiten afrontar gastos vinculados con la infraestructura, el mantenimiento y la incorporación o mejora de aparatología médica y equipamiento.
«Ustedes tienen la noción de que el hospital es muy grande, sobre todo en la parte de infraestructura, de mantenimiento, en la parte de aparatología médica, de equipos y de todo. Bueno, es bastante complicado. Entonces, nosotros lo que hacemos es volcar todo ese dinero a ese tipo de cosas en el hospital. Tratamos de mejorarlo en ese aspecto», indicó. Por otra parte, la subdirectora administrativa explicó cómo se organiza la planificación presupuestaria del establecimiento. Según detalló, el proceso comienza aproximadamente en agosto del año anterior, cuando cada efector realiza una proyección de sus gastos y de las actividades que pretende desarrollar durante el ejercicio siguiente.
«Se va haciendo una proyección del gasto en función de lo que se ha gastado y lo que se propone hacer el año siguiente, con nuevos programas o lo que se plantee, y nosotros elevamos al Ministerio esa propuesta, ese presupuesto», explicó. También aclaró que el hospital participa en esa elaboración, aunque la asignación definitiva está condicionada por los recursos que la Provincia pueda recaudar y ejecutar. Finalmente, al referirse a la distribución de los fondos, Galdeano indicó que el personal representa una de las partidas más importantes, debido a las características de la actividad sanitaria y a la cantidad de trabajadores necesarios para sostener los servicios. «El personal siempre ha sido la partida más significativa dentro del hospital, porque es un prestador de servicios. Al ser un prestador de servicios, la partida más importante siempre es la partida de personal», señaló.
En términos porcentuales, estimó que entre el 40% y el 45% del presupuesto asignado se destina al personal de planta, aunque esa proporción puede llegar al 60% dependiendo de distintos factores.


